Amparo Aguilera
Alfredo Leiva ha vendido en las últimas tres semanas dos docenas de banderas azul y blanco por día.
Su punto de venta son los semáforos ubicados sobre Carretera Norte, donde las comercializa por unidad a 50 córdobas.
Aunque si el cliente se “pone duro” (razona el precio) las rebaja a 40 córdobas, ganándole 12 córdobas en comparación al precio de compra que en términos porcentuales equivale al 43 por ciento.
Lo que implica 10 córdobas menos respecto a la oferta inicial.
“Así es el negocio cuando el cliente no quiere comprar porque siente que el producto está caro, hay que rebuscárselas”, comenta como un experto en el ramo.
En agosto pasado Leiva, veterano en la venta de accesorios de celulares, inició con el negocio porque el primero no le daba.
“Este mes (septiembre) es una época muerta, porque a lo sumo se venden tres accesorios a la semana (más de 150 córdobas)”, apunta.
Fue así como decidió seguir a dos de sus compañeros que se habían enterado de que en el Mercado Oriental estaban distribuyendo banderas, fáciles de “fijar” en cualquier automotor, desarmables y durables.
Así como él se aventuraron más de 50 vendedores, de distintos puntos de Managua, unos dedicados a ofertar agua de coco, otros antenas de televisión y otro tanto comerciantes de agua helada y accesorios.
Pero también se apuntaron las vendedoras del mercado, que paralelamente las revenden a los negociantes ambulantes.
Éste es el caso de Cándida Reyes quien las comercializa entre los 32 y 34 córdobas.
“O sea le gano entre los cuatro y seis córdobas aprovechando que hay demanda”, reconoce.
MÁS DEMANDA, MAYOR PRECIO
De manera que el precio de las banderas varía entre los 35 y los 55 córdobas. Aunque en la mayoría de los casos depende de la “avidez” del vendedor, que está tras el negocio “redondo”.
Los vendedores al detalle, en este sentido, argumentan que hace un mes el proveedor se las vendía a 12 córdobas por docena.
Ellos las ofertaban por unidad a 20 córdobas, con lo que “sacaban” una ganancia del 67 por ciento y una venta por día que oscilaba entre las tres y las seis docenas.
“(Sin embargo) a partir de este mes las venden a 28 córdobas por mayor (entre 50 y 100 unidades) y ya la ganancia es menor porque el cliente quiere o exige el precio anterior”, comenta Leiva.
Incluso algunos se quejan de que la calidad no es la misma.
“Antes (agosto) el plástico y la tela tenían mejor acabado. Pero ahora (septiembre) se ven menos finos. Y eso también influye porque la gente se fija en eso”, reitera Sandra Hodgson, otra vendedora.
A la fecha los días de mayor venta son los viernes y sábados, siendo los horarios de más movimiento entre las 10:00 a.m. y las 2:00 p.m.
Los clientes, en su mayoría, pertenecen al Gobierno o son particulares, de acuerdo a los negociantes consultados.
“Pocos taxistas y buseros se arriman para adquirirlas”, enfatiza Leiva.
No obstante en puntos como Larreynaga las adquieren gente “de todo tipo”, asegura Rosa del Carmen Hernández, con más de cinco años de experiencia en el trabajo informal y quien espera vender más de tres docenas y media por día, de cara a la semana de la Patria.
Según el decreto presidencial de 1957, los días 14 y 15 de septiembre son fechas de fiesta nacional en el territorio.
La primera en memoria de los héroes que en 1856 derrotaron el intervencionismo filibustero capitaneado por William Walker.
La otra efemérides es en honor a la memoria de los próceres que en 1821 proclamaron la Independencia del colonialismo español que había mantenido sumido al país, bajo un dominio iniciado en el siglo XIV.
LAS FABRICAN EN EL PAÍS
Pero no sólo los vendedores continuarán garantizando sus ventas, también quienes las distribuyen.
El proveedor de las banderas que es la tienda Khatib, situada en el Mercado Oriental, espera mantener por estas fechas sus ganancias contabilizadas el mes anterior entre el 10 y 15 por ciento.
Makbule Shihab, propietaria de la tienda, dice que prevén vender dos mil banderas más en lo que resta del mes.
“Iniciamos vendiendo 5 mil unidades, y todavía están pendiente la entrega de una parte de este pedido”, expone.
Aparte de eso, esperan aumentar la producción “porque sabemos que son importantes para todo los pueblos”, argumenta.
Shihab detalla que de momento está dando a fabricar las banderas a pequeños talleres independientes.
“Por ejemplo estamos proporcionándole la telas a más de cinco talleres de costureras, que reúnen a más de cinco (por taller); y los palos nos los fabrica un taller”, indica la propietaria.
Con esto garantizan que otros tres talleres, que concentran a más de tres personas, hagan la serigrafía.
De forma, que en total, se están empleando alrededor de 40 personas.
Esta gente gana por fabricación de unidad entre los tres y los cinco córdobas.
En cambio las costureras cobran más de seis córdobas por cada unidad.
Sin embargo a ellas la tienda les suministra la tela proveniente de China.
El fabricante de los soportes plásticos establece un precio de ocho córdobas por cada bandera con “uñas” (parte que sirve para fijarlas al vehículo) que varían ya que son planas o encorvadas.
“Pero, claro si hacen 500 por cada taller, hay una pequeña rebaja, como ocurre en todo negocio”, dice la abastecedora.
Aunque de cualquier forma dice estar contenta. “Porque con mi idea estoy empleando a gente que en este mes poco trabaja. Y eso es un aporte”, puntualiza sin confirmar o negar si el suministro de banderas lo extenderá de cara a las próximas elecciones municipales.
IDEA NACIDA EN CHINA
Makbule Shihab, propietaria de la tienda Khatib que suministra y da a fabricar las banderas, precisa que fue en China donde se le ocurrió vender esta oferta en Nicaragua, al ver que algunas personas estaban elaborándolas para otros países, en período de elecciones.
“Porque me acordé de las efemérides de este país (Fiestas Patrias) y pensé que era buena idea llevar una muestra porque la bandera es importante para todos los pueblos”, comenta
“Y bueno, hasta el momento la idea esta funcionando para todos el mundo”, refiere.
“Porque tanto nosotros como los vendedores y la gente en general las está disfrutando. Eso es bueno, eso es un buen negocio”, reitera.
Éste es el primer año que en la capital se aprecia este tipo de ofertas que se fijan a los automotores.
Aunque como todos los años también se ofertan banderas aptas para viviendas, paredes y ventanas a un precio de hasta C$80.
CLIENTES CONTENTOS… PERO ALARMADOS
Hasta la fecha los compradores de las banderas para automóviles coinciden en que la idea es “buena”. Sin embargo lamentan que se hayan encarecido, ya que el aumento es significativo. “Un precio de 20 a 35 y hasta 50 córdobas afecta el bolsillo”, concuerdan.