Manuel Enrique Rivera C.
Hasta ahora se conoce que a los asegurados y a los pensionados nos han venido esquilmando las cotizaciones. Por eso nos atienden tan mal a pesar de que pagamos con dinero ganado con el sudor de la frente.
Los diputados deben respaldar al superintendente de Pensiones, quien ha demostrado verdadera preocupación para que los fondos de los asegurados sean única y exclusivamente para los mismos trabajadores y para garantizar el futuro de los hijos de quienes pagan las cotizaciones.