Carol MunguíaCORRESPONSAL/CHINANDEGA
Más de 500 quintales de abono orgánico destinado para el cultivo del marañón, constituyó el primer encargo que recibió el Centro de Aprovechamiento Municipal después de su apertura.
Presentación Rodríguez, director de dicho programa, detalló que los trabajadores municipales y al menos 21 escuelas públicas, se integraron a la tarea de separar vegetales, hortalizas y desperdicios, los que reciclan para preparar el fertilizante orgánico.
“Este producto al mezclarlo con estiércol de vaca más una capa de ceniza, representa un abono libre de químicos y un proyecto autosostenible, amigable con el medio ambiente”, destacó Rodríguez.
El alcalde de Chinandega, Carlos Alemán, dijo que se recogen al menos 700 libras de desecho orgánico, que se combinan con unas cien libras de estiércol de vaca o de pollo, recogido de las granjas de Chinandega y en un término de tres meses este abono ya está al servicio de los productores.
El edil chinandegano explicó que la masa de tierra y los componentes naturales se tapan con plástico, lo que da como resultado un fertilizante rico en potasio, fósforo, calcio y magnesio. Este abono fue utilizado primero en parcelas demostrativas de chiltoma, tomate y pipián.
“Con estos resultados se vendieron los primeros 80 quintales al proyecto Asociación de Desarrollo Sostenible Alternativo (Adepal)”, manejado por mujeres de la Villa 15 de Julio, comarca de Chinandega, que explota el cultivo del marañón para exportación, dijo Alemán.
El alcalde sostiene que esta alternativa en pro del medio ambiente, es parte del proyecto Chinandega Limpia, que está siendo auspiciado por el Gobierno de Japón, el proyecto de facilidad ambiental municipal Marena-FAN y fondos propios de la municipalidad.
Los costos se calculan en más de 80 mil dólares y representa una de las obras más acariciadas de la administración saliente.
TAMBIEN APOYAN APEQUEÑOS FINQUEROS
Los trabajos de mejoramiento ambiental no se quedan con la recolección de los desperdicios en los tres mercados de la ciudad, sino que propicia el desarrollo de al menos 200 fincas, ubicadas en las faldas del complejo volcánico de los Maribios, en donde se capacitan a los dueños de parcelas para la explotación de sus patios y áreas ociosas.
“Cercas vivas de gandul, leucaenas, que fijan nitrógeno al suelo y no permiten la erosión de estas tierras”, es parte de las bondades de la siembra simultánea de variedades que además son comestibles para el ganado mayor y su follaje sirve para la elaboración de escobas para barrer patios, explica Petronila Ortega, beneficiaria del programa.
La campesina, originaria de la comarca Santa Bárbara, indica que entre todos los favorecidos han cercado más de 10 kilómetros y han implementado el uso de las cocinas mejoradas, que permiten el ahorro de leña para cocinar.
De acuerdo a los datos suministrados por la municipalidad, en la zona del proyecto se han reducido los incendios forestales, se ha disminuido la tala de árboles y la mayoría de los patios posee hortalizas para el consumo diario”, detalla Ortega.
“De diez rajas de leña que consumía ahora sólo se queman cuatro”, dijo la ama de casa que eliminó el uso del fogón tradicional para utilizar la cocina mejorada.
Municipalidad chinandegana ya vendió los primeros 80 quintales y tiene un encargo de otros 500
Alternativa en pro del medio ambiente es parte del proyecto Chinandega Limpia.
RESCATAN ÁRBOLES
La Alcaldía de Chinandega inició la labor de rescatar árboles en peligro de extinción, entre los que se encuentran frutales y maderables. La producción del vivero municipal es de cien mil plantas, entre ellas la naranja, el zúngano, el cedro real y el roble, entre otras.
El alcalde de Chinandega, Carlos Alemán, muestra parte del vivero de plantas en peligro de extinción, uno de los proyectos ambientales más importantes.