Los estudiantes se unieron a las protestas de transportistas, sindicatos y empleados públicos.

Costa Rica: crisis con un Gobierno sin rumbo

La falta de un fuerte liderazgo del presidente, el descontento con la clase política y el deterioro social, sustentaron las recientes protestas, según analistas Análisis noticioso SAN JOSE.- Un liderazgo débil del presidente costarricense Abel Pacheco, las protestas populares y renuncias en el gabinete de ministros han agudizado la crisis económica y política en Costa […]

  • La falta de un fuerte liderazgo del presidente, el descontento con la clase política y el deterioro social, sustentaron las recientes protestas, según analistas

Análisis noticioso

SAN JOSE.- Un liderazgo débil del presidente costarricense Abel Pacheco, las protestas populares y renuncias en el gabinete de ministros han agudizado la crisis económica y política en Costa Rica.

Algunos analistas opinan que el mandatario no ha sabido responder a las demandas populares de mejoras en la situación económica ni enfrentar los paros y bloqueos de carreteras promovidos por transportistas y sindicatos del sector público.

«El gobierno es como un archipiélago, cada ministro por su lado con un presidente que no juega un rol de líder», dijo el jueves a la AP Constantino Urcuyo, consultor del Centro de Investigación y Adiestramiento Político Administrativo, una institución privada.

Para Juan Manuel Villasuso, catedrático de la Universidad de Costa Rica, «el presidente es un enigma, de pronto nos dice que no ve, que no se da cuenta de lo que está pasando en el país. Eso hace difícil el comportamiento de los diferentes sectores para entablar acuerdos».

Los transportistas paralizaron labores y bloquearon carreteras por una semana para exigir el retiro de la empresa española Riteve SyC, encargada de revisar la flota vehicular, o flexibilizar los parámetros de la revisión.

PAZ A CAMBIO DE MÁS DEUDA PÚBLICA

Los sindicatos del sector público se unieron a las protestas para exigir un aumento salarial. El gobierno accedió a revisar el contrato con la empresa española y otorgaron un 0.5 por ciento de aumento salarial adicional al 4.5 por ciento concedido en agosto.

Esta fue una decisión del ministro de la Presidencia, Ricardo Toledo, quien dijo que la decisión fue tomada para evitar que prosiguieran las protestas y cierres de carreteras, que según el presidente Pacheco tenían el país al borde del golpe de Estado.

«Se hicieron una serie de manifestaciones que pusieron al país al borde de un golpe de Estado», dijo Pacheco a los periodistas al comentar la semana de agitación que vivió el país.

«Recuerden las cosas que vivimos, cerrados los puertos, a punto de cerrarse el aeropuerto (internacional), cerrada la vía al Atlántico, cerrada la vía al Pacífico (..) el país estuvo a punto de quedarse sin gasolina», reseñó el gobernante social cristiano.

A raíz del alza salarial, el ministro de Hacienda Alberto Dent y el principal asesor económico del presidente, Ronulfo Jiménez, renunciaron expresando su desacuerdo pues afectará el presupuesto nacional contrario a una política de austeridad en el gasto público

Dent, que formaba parte del llamado «sector neoliberal» del gobierno de Pacheco, dijo que ese aumento del 0.5 por ciento representará una carga de alrededor de 5,000 millones de colones anuales (alrededor de 12 millones de dólares), lo que obligará a aumentar la deuda pública.

PUGNA EN LAS CUMBRES

Desde que Pacheco asumió la Presidencia en mayo del 2002, han renunciado 16 miembros de su gabinete, por diversas razones y en diferentes áreas.

«No se toma en cuenta que la economía tiene una dimensión humana. El 0.5% es insignificante en las finanzas públicas. Detrás lo que hay es un pulso entre el equipo económico y el resto del grupo de gobierno», dijo Villasuso.

En menos de tres meses el gobierno enfrentó otro paro con unos 115 controladores aéreos por un reclamo salarial que al final accedió.

«El diálogo se hace solamente cuando hay un incendio, debe ser permanente. Los sindicatos también tienen demandas legítimas», dijo Urcuyo.

“Si la crisis en el sistema político se profundiza puede afectar el proceso de vida democrática de Costa Rica pues el que triunfa es el que se lanza a las calles en detrimento del diálogo», agregó.

Villasuso percibe que en el fondo hay una gran desorientación política del gobierno, pues muchos de los temas de las protestas se venían acumulando.

«Si existiera conducción política adecuada se hubieran evitado los bloqueos y dado soluciones por la vía institucional», argumentó.

Ambos expertos coinciden en que el presidente tiene que apostar por un camino con definición en el liderazgo político pues no se puede jugar de los dos lados.

De acuerdo con el politólogo Rodolfo Cerdas, el tema de la revisión técnica de vehículos ha actuado como una válvula de escape para ciertos sectores sociales que se sienten excluidos de los beneficios del desarrollo y que resienten la corrupción en el manejo de los asuntos públicos.

Aunque Costa Rica tiene el porcentaje más bajo de pobreza en Centroamérica (cerca de un 20 por ciento), el número absoluto de personas que viven en esa condición ha ido creciendo en los últimos años hasta llegar a 800,000 personas, según cifras oficiales.

ABSTENCIONISMO CRECE: 55% NO VOTARÍA HOY

El descontento con los partidos políticos y el incumplimiento de promesas de campaña, entre otros factores, provocan el creciente abstencionismo electoral en Costa Rica, según un estudio dado a conocer este jueves por la Universidad de Costa Rica (UCR).

El abstencionismo tiende a concentrarse en los sectores más desfavorecidos de la población, tanto en el aspecto socioeconómico como en el educativo, reveló el estudio.

La ley costarricense establece la obligatoriedad del voto pero no se establecieron sanciones para los ciudadanos que no acudan a sufragar en la democracia más estable de América Central.

En las últimas dos elecciones el abstencionismo creció en forma inusitada al situarse en 30 por ciento en 1998 y 31.2 por ciento en 2002, explicó en conferencia de prensa la directora del instituto universitario, Ciska Raventós.

Según el informe, un alto porcentaje los abstencionistas no tienen ningún interés en la política, están molestos con los partidos políticos y sus dirigentes, resienten la falta de opciones satisfactorias o el incumplimiento de las promesas de campaña de parte de los gobiernos.

Una encuesta efectuada como parte de la investigación, reveló que un 55.1 por ciento de los ciudadanos no están dispuestos a votar en los comicios de febrero de 2006, a menos que haya un cambio de actitud de los partidos políticos, un candidato confiable o un mejoramiento de la acción del gobierno.

De acuerdo con Raventós, «el malestar con la política se expresa también en un alejamiento de los partidos políticos tradicionales, Liberación Nacional (PLN, oposición) y Unidad Socialcristiana (PUSC) en el gobierno».

Sólo el 49 por ciento de los costarricenses mayores de edad dice simpatizar con algún partido político en particular y de éstos, la mitad es partidario del PUSC, el 16.8 por ciento del PLN y un 7.4 por ciento simpatiza con partidos emergentes, como Acción Ciudadana (PAC) y Movimiento Libertario.

(Con reportes de las agencias AP y AFP)

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