- Ese gran pitcheo de Vicente anoche
- 3 meses tenía Vicente Padilla sin ganar. Su última victoria era la del 23 de mayo contra San Diego, antes de permanecer en la lista de lesionados del 30 a mayo al 9 de agosto
Edgard Tijerino M.
FILADELFIA.- ¿Cómo es que queríamos ver a Vicente Padilla? Consistente, controlado, variando sus lanzamientos, dominando, y por supuesto, ganando.
Cada vez que él sube a la colina de los infartos, uno sueña ver todo eso junto, pero difícilmente ocurre.
Anoche, ocurrió, mientras la multitud disfrutaba de un pitcheo valiente y cerebral, que le permitió a los Filis derrotar a los Cerveceros 6 por 1, y salir de una racha de tres reveses.
¡Qué sabroso es haber estado ahí! Aún sin haberle ayudado en algún lanzamiento.
Puede que Padilla haya establecido récord personal de curvas y envíos en cámara lenta de 68 y 70 millas, combinándolos con rectas de 92, 95 y una de 97 contra Trent Durrington en el cuarto.
Y con ese tipo de pitcheo, que tanto el manager Bowa como el coach Kerrigan desean verlo realizar en cada faena, Vicente fue estrangulando a los bateadores de Milwaukee colgando cero tras cero hasta llegar a siete.
Su trabajo más sereno en toda la temporada.
Teseo pudo liquidar al Minotauro sin ayuda, pero él no fue pitcher, ni conoció el beisbol. En este deporte podés mantener al enemigo sujetado del cuello sin hit ni carreras por 12 entradas y perder. Ahí tienen el caso de Harvey Haddix, de los Piratas, en 1959, justamente frente a un equipo de Milwaukee. Le ocurrió eso exactamente.
Padilla estaba por comenzar a gritarle a los bateadores de los Filis, cuando se produjo el desborde en el cierre del quinto. Como si de pronto, las maderas crujieran ruidosamente provocando un alboroto, con los clavos desesperados por saltar hacia su libertad.
Pero no fue fácil fabricar las condiciones para el éxito del operativo.
Cierto, los cohetes disparados por Bobby Abreu y David Bell, impulsando par de carreras cada uno de ellos, resultaron matadores y explotaron al abridor dominicano Víctor Santos, sin embargo, ustedes encuentran los factores claves en el deslizamiento de Mike Lieberthal frustrando una posibilidad dibujada de doble play, y en la velocidad y aterrizaje de Jimmy Rollins evitando el tercer out del inning en segunda sobre un roletazo difícil de Jason Michaels con bases llenas, que estableció diferencia de 1 por 0.
Sin esas dos acciones, Abreu y Bell, hubieran guardado su pólvora en espera de otra ocasión.
Después del hit de Michaels, Abreu siguió con su batazo de dos carreras, y cuando las bases volvieron a llenarse, David Bell remolcó dos más para el 5-0. Si se necesitaba un “tiro de gracia”, el relevista Jeff Bennett, golpeó a Polanco para llenar los costales por tercera vez, y una transferencia a Lieberthal empujó más hacia la desgracia a los Cerveceros 6-0.
Vicente sobrevivió a un momento terriblemente complicado en el cuarto inning. Con dos outs, Ben Grieve le conectó un doble, y después de golpear a Geoff Jenkins, boleó a Rusell Bryant para llenar las bases.
Fue entonces que dominó a Durrington con un pitcheo mezclado.
Un gran pitcheo del pinolero mostrando poder, recursos y dominio, para su quinta victoria por seis derrotas.
Cuando salí del parque, me pareció escuchar con claridad el sonar de los clarines de Rubén en su Marcha Triunfal.
SIETE CEROS
Vicente Padilla venció anoche a Milwaukee con labor de siete entradas sin carrera. Admitió cinco hits, incluyendo dobles de Ben Grieve y Russell Branyan. Regaló una base, golpeó a uno y abanicó a cinco.
Padilla consiguió su primera victoria desde el 23 de mayo ante San Diego. Ahora tiene balance de 5 victorias y 6 derrotas, y mejoró su efectividad de 4.23 a 3.87.
En 14 aperturas esta temporada, el nica ha recorrido 83.2 entradas y recibe 83 imparables, entre ellos 9 jonrones. Le han anotado 36 carreras limpias de un total de 40, mientras obsequia 28 bases y receta 65 ponches.