Intolerancia

Yolanda Arróliga Hubo una época en la que el término que ahora utiliza la jerarquía de la Iglesia Católica: “Intolerancia religiosa”, era clasificado por sus tribunales como herejía, apostasía o brujería. Y por el poder que ostentaban le recetaban a los acusados, después de juicios que harían palidecer a nuestro sistema judicial, penas desde el […]

Yolanda Arróliga

Hubo una época en la que el término que ahora utiliza la jerarquía de la Iglesia Católica: “Intolerancia religiosa”, era clasificado por sus tribunales como herejía, apostasía o brujería. Y por el poder que ostentaban le recetaban a los acusados, después de juicios que harían palidecer a nuestro sistema judicial, penas desde el potro y el garrote hasta la muerte en la hoguera.

En el contexto internacional actual, las constituciones, leyes y demás regulaciones establecen claramente el lugar que deben ocupar las iglesias y hasta dónde pueden llegar en sus tareas, de tal manera que no se repitan los excesos y abusos que un día cometieron en nombre de la religión. En Nicaragua, en los últimos años, esas barreras que fueron también establecidas se han venido disipando, de tal suerte que la Iglesia Católica se entromete en asuntos que no son de su competencia. Si no pueden ceñirse a su labor apostólica que resistan, como todos los políticos que entran en el figureo, la crítica e incluso el humor mordaz de las caricaturas. Es absurdo que la jerarquía católica manifieste que el país necesita respirar aires de libertad, pretendiendo instaurar la censura y el nihil obstat para artículos o caricaturas que critiquen su figureo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí