- Marion Jones no es el centro de
atención de Atenas
Andrea AdelsonAP
ATENAS.- Sin la fanfarria que le acompañó en los juegos de Sydney, Marion Jones debutó ayer en Atenas casi que en el anonimato, clasificándose a la final del salto en largo.
Tras avanzar con la séptima marca más alta, Jones afirmó que el sólo estar en Atenas vale más que ganar una medalla.
“Es un poquito sobre un oro, pero creo que para mí es más importante estar presente, dar lo mejor de mí en medio de todo el infierno que me ha tocado vivir este año”, dijo Jones.
Hace cuatro años, Jones fue una estrella rutilante en Sydney. Su rostro sonriente, sus declaraciones sobre las posibilidades de ganar cinco medallas de oro aparecían en la prensa, la televisión. Su figura se multiplicaba en carteles por todos lados.
En Atenas, su situación es muy distinta. La estadounidense participa en una sola prueba individual, mientras es investigada por un supuesto dopaje.
Ya no es el centro de la atención.
“Supongo que cada atleta tiene su momento”, dijo Lauryn Williams, quien ganó la medalla de plata en los 100 metros. “Pero no me he interesado mucho en el hecho de que ella ya no es el centro de atención. Más bien me esfuerzo en serlo yo”.
Jones podría ser incluida en el relevo 4×100 pese a que está siendo investigada por la Agencia Antidopaje de Estados Unidos.
Jones ha estado practicando con las otras integrantes de relevo desde hace varias semanas, y Williams dice que es una excelente compañera de equipo, a menudo aconsejando a las demás.
La atleta no había hablado desde su decepcionante quinto lugar en las pruebas selectivas de Estados Unidos para los 100 metros de Atenas, pero su asesor Rich Nichols contestó por escrito algunas preguntas de la AP.
“Marion está encantada de tener el honor de competir en su segunda Olimpiada y hacerlo por el equipo de Estados Unidos tan poco tiempo después de dar a luz a su bebé”, dice la nota. “Marion tiene 28 años, y buscará el oro no sólo en éstos, sino en futuros Juegos Olímpicos. Es una luchadora, una madre trabajadora, una campeona”.
FULGURANTE ASCENSO
Después de proclamar audazmente que aspiraba a cinco medallas en Sydney, Jones se convirtió en centro de los juegos. Ganó oro en los 100 y 200 metros y en el relevo 4×400, y bronce en salto largo y el relevo 4×100. Aunque no cumplió su anuncio, se convirtió en la atleta mujer que más medallas ha ganado en los juegos.
Se convirtió en una figura adorada por los aficionados, incluso cuando se reveló que su esposo de entonces, C.J. Hunter, había dado positivo por dopaje y ella lo respaldó firmemente.
Siguió ganando títulos y reconocimientos. Hasta que surgió el escándalo BALCO, por la sigla de un laboratorio de la zona de San Francisco en California que proporcionó esteroides a varios atletas. La agencia antidopaje de Estados Unidos está investigando a Marion Jones en el caso, pero ella no ha sido acusada.