Zozobra en Los Chiles porpeligro de nuevos deslaves

Se suspendieron las clases porque las lluvias aún persisten Beatriz Céspedes L.CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN Roman, Times, serif»> Zozobra en Los Chiles porpeligro de nuevos deslaves Se suspendieron las clases porque las lluvias aún persisten Beatriz Céspedes L.CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN El comité de emergencia […]

  • Se suspendieron las clases porque las lluvias aún persisten

Beatriz Céspedes L.CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN

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Zozobra en Los Chiles porpeligro de nuevos deslaves



Se suspendieron las clases porque las lluvias aún persisten

Beatriz Céspedes L.
CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN




El comité de emergencia que funciona en la localidad de Los Chiles de Nicaragua, en el departamento de Río San Juan, se mantiene en estado de emergencia, ante la posibilidad de nuevos derrumbes que afecten otro sector del poblado por la amenaza del cerro Las Maravillas.

Las lluvias torrenciales del pasado 19 de agosto hicieron ceder el suelo de este cerro, generando derrumbes y poniendo en zozobra a más de tres mil habitantes del poblado Los Chiles.

Actualmente, esta población es abastecida de agua por una pipa de los Bomberos, mientras trabajan por restablecer la tubería que quedó soterrada con los derrumbes.

A criterio de los dirigentes del comité de emergencia, el retorno de las familias a sus fincas, es atentar con sus vidas, por lo que se estudia la posibilidad de reubicarlas en otros terrenos que presten seguridad.

Las clases para los estudiantes están suspendidas, ya que en la zona se mantiene una lluvia constante.

FAMILIAS EN REFUGIOS

Se estima que otras cien familias se verían afectadas en caso de desplomarse el cerro.

Actualmente, unas 20 familias que habitan en el cerro Las Maravillas, están en un refugio.

“La lluvia era incesante desde el mediodía y al escampar salí de la casa, y veo a mi mamá que vive en otro cerrito, haciéndome señas de que viera hacia arriba y veo venir casi sobre mí, tierra, palos, todo… todo se venía encima”, recordó Izta Marlene Maradiaga, una de las afectadas por el deslave.

La joven es la coordinadora de la cocina en el refugio, donde las familias damnificadas han recibido atención médica y reciben charlas para que contribuyan a las medidas de higiene necesarias en el local.

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