- Firmó cédula ordenando a magistrados de Apelaciones separarse del caso Montealegre
Jorge Loáisiga Mayorga
El magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, quien declaró que se ha excusado de los casos relacionados a Haroldo Montealegre, firmó una cédula judicial dirigida a los magistrados de la Sala Civil Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua, ordenándoles que se separen del caso Montealegre.
LA PRENSA intentó conocer la versión de Solís, pero hasta la hora de cierre de esta edición él no había devuelto la llamada, pese a que se dejó mensaje en su teléfono celular.
La cédula judicial fue firmada el pasado 17 de agosto por los magistrados Rafael Solís, Marvin Aguilar, Ramón Chavarría y Guillermo Selva, todos integrantes de la Comisión de Régimen Disciplinario de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
El caso está relacionado con una queja que el ex banquero Montealegre introdujo en dicha comisión contra los magistrados Mario Barquero Osorno, Roberto Borgen Tapia y Guillermo Estrada Borge.
Los magistrados de la CSJ ordenan a los jueces de la Sala Civil Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua que se separen del conocimiento del caso Montealegre y otros del mismo o conexos.
INVOCAN TRANSPARENCIA
“Por transparencia en la tramitación del Recurso de Apelación interpuesto por el doctor Roberto Argüello Hurtado, quien actúa en nombre del señor Roberto Zamora Llanes, el cual está radicado en la referida sala, esta comisión instruye a los señores magistrados a separarse del conocimiento de ese caso y cualquier otro caso similar o conexo entre ambas partes o que vinculen al señor Haroldo Montealegre con dichos magistrados, mientras se tramita esta queja, debiendo remitir las respectivas diligencias a la Sala Civil Número Dos del mismo Tribunal”, dice textualmente la parte resolutiva de la cédula judicial.
En la Sala Civil Dos del Tribunal están los magistrados Gerardo Rodríguez, Juana Méndez y Perla Arróliga, los mismos que en un término de siete horas resolvieron un recurso de amparo que Montealegre introdujo contra el presidente Enrique Bolaños, los ministros Mario Arana, Eduardo Montiel, Augusto Navarro y el jefe de la Policía, Edwin Cordero, quienes a juicio del ex banquero mantienen amenazas de intervenir por la vía de hecho a la empresa Parmalat, de la cual es actualmente acreedor.
Todas las actuaciones judiciales de este caso se derivan del proceso que se conoce como “el juicio de la servilleta”, por la supuesta venta que hizo Montealegre al presidente del Banco Centroamericano (Bancentro), Roberto Zamora Llanes, del 60 por ciento de sus acciones que dice tener en el quebrado Banco Mercantil, a un precio de 5.9 millones de dólares. El supuesto acuerdo lo habrían firmado en una servilleta en un restaurante de Miami.