- Testimonio de hermanito de la víctima hundió a los implicados
Josué BravoCORRESPONSAL/ COSTA RICA
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Condenan a pareja por matar a un niño
| Testimonio de hermanito de la víctima hundió a los implicados |
Josué Bravo
CORRESPONSAL/ COSTA RICA
Una pareja de nicaragüenses fue condenada a prisión por el Tribunal de Juicio de San Carlos, ubicado al norte de Costa Rica, por ser los responsables de la muerte del niño Emanuelle Alonso Cruz, de dos años de edad, ocurrida en junio del año pasado.
El Tribunal de Juicio de San Carlos condenó este fin de semana de forma unánime a 18 años de cárcel a Bernardo Marín Chávez y 14 años para María de Jesús Álvarez, su compañera sentimental, quien era tía del menor.
La muerte del infante, también nicaragüense, ocurrió el 7 de junio de 2003, en Aguas Claras de Upala, luego de recibir una golpiza de parte de los sentenciados, quienes en esa fecha cuidaban del menor y su otro hermano de diez años, mientras su madre (hermana de María de Jesús), se ganaba el sustento familiar.
Sin embargo, de acuerdo con el análisis de los médicos forenses, el menor no falleció por los golpes recibidos el 7 de junio, fecha del deceso, sino como consecuencia de paulatinos maltratos anteriores.
MENOR PADECIÓ ESCARNIO
“Ese niño sufrió intensamente durante mucho tiempo producto de lo que ustedes le hicieron”, dijo el juez Antonio Barrantes al dirigirse a los implicados.
“A usted, Bernardo, se le impuso la pena máxima por homicidio simple porque fue usted quien más daño le causó al niño. Ninguna persona por más sencilla que sea o poca educación que tenga puede ignorar que agredir a un bebé, tomando en cuenta la fragilidad, le genera un daño”, agregó el juez.
“No hemos tenido ninguna duda de que los hechos acusados fueron demostrados. El testimonio del menor de la semana pasada fue fundamental para tomar la decisión que estamos comunicando”, explicó el juez Antonio Barrantes Torres.
El hermano de la víctima, José Crecencio Cruz, de diez años, declaró la semana anterior sobre los continuos castigos a que eran sometidos él y Emanuelle. Él relató que los ahora condenados les pegaban con un mecate y con un alambre y además los amarraban a una silla o los dejaban sin comer.