Aunque se discute si las antenas celulares se mantienen en el casco urbano, es poco probable que las reubiquen, porque sería eliminar el servicio de telefonía móvil.

Polémico foro sobre antenas

Diputados, científicos, empresarios y usuarios debaten sobre la ubicación de antenas de celulares Inversionistas dicen que las antenas no podrían funcionar lejos de la población Wilder Pérez R. El dilema entre el riesgo para la salud pública y el progreso de las telecomunicaciones se discutió ayer, durante la primera jornada del “I Foro del sistema […]

  • Diputados, científicos, empresarios y usuarios debaten sobre la ubicación de antenas de celulares
  • Inversionistas dicen que las antenas no podrían funcionar lejos de la población

Wilder Pérez R.

El dilema entre el riesgo para la salud pública y el progreso de las telecomunicaciones se discutió ayer, durante la primera jornada del “I Foro del sistema de antenas”, que aborda los usos, impactos, mitos y realidades de la telefonía celular.

Expositores de todo tipo desfilaron con sus ponencias, explicando porqué debe normarse la ubicación de las antenas celulares. Aunque no hubo oposición al establecimiento de las empresas, las mayores controversias estuvieron alrededor de alejar o no las antenas de la población.

Por un lado, los ambientalistas y representantes de la sociedad civil se mostraron inclinados a que las antenas se instalen en lugares no poblados. Por el otro, están los empresarios, quienes aseguran que si éstas se sacan de ese perímetro, no habría telefonía celular.

La posición de la sociedad civil, representada en parte por la Red de Defensa de los Consumidores, liderada por Ruth Selma Herrera, mantiene que no debe aprobarse una ley que sólo beneficie a las empresas.

“Mucho se argumenta que no se conocen los daños reales en la población, por eso demandamos a la Asamblea Nacional que cumpla con la Ley Ambiental, de no autorizar este tipo de cosas mientras no haya certeza científica del impacto”, comentó Herrera.

Sin embargo, empresarios como Omar Cabrera, de Aló PCS, opinan que justamente porque no hay nada demostrado, es que no debe haber oposición a este tipo de tecnología.

Una posición similar mantuvo Norman Girón, director de Regulación del Ministerio de Salud, quien dijo que la Organización Mundial de la Salud no se ha pronunciado al respecto, porque no ha comprobado alteraciones directas a causa de las radiaciones no ionizantes (sin carga eléctrica).

Los empresarios mantuvieron que la ley debe regirlos bajo normas internacionales, que no deben limitarse a celulares, que hay más peligro en las torres que en las antenas, y que éstas no deben alejarse de la población.

Víctor Guerrero, presidente de la Comisión de Comunicaciones, Transporte, Energía y Construcción, de la Asamblea Nacional, dijo que la legislatura incluirá los resultados de este foro en el proyecto de ley de antenas de telefonía celular, ya que hasta ahora sólo tenía como referencia una ley de Perú.

El foro culmina hoy, con las sugerencias de tres mesas de trabajo de los participantes.

LO QUE SE SABE

Información técnica escrita por Hebert Israel Cardona y Oscar Durán Vizcarra, ingenieros en Electrónica, y Guillermo Medrano, ingeniero Biomédico, arrojaron las siguientes consideraciones:

Especulaciones: padecimientos mentales, cardíacos y daños en la piel.

Afirmaciones sobre lo anterior: no hay evidencias de que causen esos males, pero hay un proceso en el cuerpo, similar al de los hornos de microondas.

Lo demostrado: cambios en los receptores cerebrales que pueden alterar la sensibilidad a la radiofrecuencia.

SIN MEDIDAS

“Según estudios médicos y físicos, un niño puede permitir menos de un miligauss (grado de medición de la contaminación electromagnética) y un adulto no más de dos, pero aquí parece que ni siquiera existe un gaussómetro”, señaló Kamilo Lara, experto ambiental.

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