Parmalat

Eddy Macías Carvajal* La intervención del ex banquero Harold Montealegre en la empresa Parmalat, antes La Perfecta, dedicada a la producción láctea en Nicaragua, ha suscitado un aparente caos con sabor a leche agria desde hace muchos días. Esta es otra de las típicas crisis que ocurren en la cúpula de poder, sólo que esta […]

Eddy Macías Carvajal*

La intervención del ex banquero Harold Montealegre en la empresa Parmalat, antes La Perfecta, dedicada a la producción láctea en Nicaragua, ha suscitado un aparente caos con sabor a leche agria desde hace muchos días.

Esta es otra de las típicas crisis que ocurren en la cúpula de poder, sólo que esta vez dicha acción es contra la inversión internacional, escondiendo a aquéllos que, lejos de propiciar una verdadera calidad en el sistema financiero, lo monopolizan en perjuicio del pueblo nicaragüense y el Gobierno de la República.

Ahora resulta que este interventor reúne a su staff y declara ser atacado por intereses oscuros y maquiavélicos ufanándose de ser un paradigma y ejemplar ciudadano. Recuerdo que no hace mucho, este personaje ofrecía 500 mil empleos en las elecciones, una casa para cada familia nicaragüense, una demanda millonaria en contra de otro banquero metido a política gubernamental, una querella judicial incoada en su contra en los Estados Unidos, una mano pachona de colores reconocidos vinculados a un partido dizque revolucionario, llamando a la calma a los productores y dejando el sinsabor a los nicaragüenses de una nueva crisis como consecuencia de una acción de la maltratada administración de justicia.

Con esta acción no nos queda duda que es verdad el aforismo de la ley del embudo: lo ancho para ellos y lo angosto para uno. Yo clamo para que la actual crisis política no sea como la leche que cuando adquiere un grado de acidez y no es tratada a tiempo, va definiendo sus niveles de aparición de bacterias provocando una hediondez insoportable.

Ojalá no nos salgan con el cuento de que el pueblo pagará las consecuencias por la lucha intestina de particulares, donde lamentablemente un grupo se ampara en el valladar gubernamental y el otro en los tentáculos de los expertos en desaparecer los bancos en Nicaragua.

* Administrador de Empresas

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