Johnny Cajina y Arlen Pérez
La Administradora de Fondos de Pensiones (AFP) Progreso, firma del grupo financiero Lafise Bancentro, presionó para que la Superintendencia de Pensiones (SIP) les deje en claro la suerte que podrían correr las administradoras ante la crisis que enfrenta el inicio del nuevo Sistema de Ahorro para Pensiones (SAP).
De momento, el presidente de Progreso, Carlos de la Jara, solicitó una reunión urgente con el Consejo Directivo de la SIP, con el objeto de determinar el futuro de las AFP, además de la posición de los miembros que la componen y representan al Poder Ejecutivo, quienes recomendaron la suspensión de la vigencia de la Ley 340, explicó el Superintendente de Pensiones, Ramiro Sacasa.
“Por eso le he pedido al señor (Ministro de Hacienda Eduardo) Montiel, que dé la cara al frente de esa iniciativa y presente sus alternativas para los grupos económicos del sector privado que invirtieron para crear las AFP”, agregó.
“Hasta el momento las AFP han quedado a la expectativa de las diferentes alternativas, pues varias de ellas incluyen su participación, de tal manera que todavía no es un caso cerrado, se está analizando y evaluando”, añadió Sacasa, tras anunciar que la reunión se llevaría a efecto mañana en horas de la tarde.
BANCO MUNDIAL FINANCIARÍA
La representante del Banco Mundial (BM) en Nicaragua, Amparo Ballivián, dijo que de abrirse un nuevo sistema de pensiones, el Banco podría dar apoyo, siempre y cuando éste sea sostenible y que el Gobierno decida destinar los recursos a este sector.
“Es una decisión que en parte va a corresponder a las autoridades, primero habrá que ver un esquema que sea fiscalmente sostenible”, dijo.
Ballivián agregó que Nicaragua tiene una asignación trianual de recursos y “es el Gobierno quien decide cómo se distribuyen entre los diferentes sectores de educación, salud, transporte o puede ser en forma de pensiones”.