José Adán Silva
El contralor Francisco Ramírez se mostró molesto ayer con las declaraciones que sobre la Contraloría General de la República dio el fin de semana el procurador general Alberto Novoa.
En una entrevista publicada el domingo pasado en LA PRENSA, Novoa respondió que en la Contraloría (CGR) todos estaban signados por intereses partidarios y obedecían a los intereses políticos de sus jefes, lo cual afectaba las funciones de esa institución al servicio de la transparencia pública.
“Todos están signados. Son buenas personas, pero tienen que obedecer a los intereses partidarios que ellos defienden. Una Contraloría que es partidarizada es una institución vacía. La esencia de la Contraloría o del Poder Judicial es ser independiente”, dijo Novoa.
Para el contralor Ramírez, si bien Novoa está en su derecho de expresar sus ideas, no puede hacer aseveraciones que no pueda demostrar con hechos concretos.
PRESIONES POLÍTICAS
“Él está en el derecho de expresarse de la mejor manera que crea, pero no es serio de su parte hacer aseveraciones sobre otra institución sin presentar elementos de prueba que lo respalden. Nosotros en esta Contraloría hemos hecho grandes esfuerzos por sumar a la Procuraduría en la lucha por la transparencia, pero da la sensación de que ellos están más interesados en hacer política que resolver los problemas”, dijo Ramírez.
Según el contralor colegiado, la Contraloría intentó por diversas vías durante el período de Francisco Fiallos, establecer coordinaciones institucionales para agilizar el proceso de transparencia en las instituciones públicas “pero ese señor nunca mostró interés en trabajar”. Dijo que con el otro procurador, Víctor Manuel Talavera, si bien hubo acercamientos, no hubo acción. “Hasta la Asamblea Nacional les llamó la atención para que trabajaran, porque no estaban funcionando a como se esperaba, ahí están el caso de las glosas que nosotros sancionamos, pero la Procuraduría no hace nada por cobrarlas”, dijo Ramírez, quien se quejó de la falta de objetividad en los comentarios del Procurador.
“Todas nuestras resoluciones y auditorías son apegadas a derecho y con respeto a la Constitución”, aseguró el Contralor Ramírez.