- Policía local ordena a periodistas dejar Nayaf, sitio de enfrentamientos
EFE
BAGDAD.- Las fuerzas de Estados Unidos y milicianos chiítas reanudaron ayer domingo los enfrentamientos en Nayaf, poco después de inaugurarse en Bagdad la Conferencia Nacional encargada de elegir una asamblea consultiva que será el embrión del nuevo Parlamento.
Los carros de combate y los vehículos blindados regresaron a las calles del centro de Nayaf, mientras que en el cementerio de Al Salaam resurgieron los milicianos armados con fusiles y lanzagranadas.
El foco de los enfrentamientos fue el enorme cementerio situado al sur de la ciudad santa, aunque al menos un proyectil disparado por un tanque estadounidense impactó a pocos metros del muro que rodea la venerada mezquita del imán Alí Ben Taleb, en el corazón del casco antiguo de Nayaf.
“La mezquita no ha sido alcanzada”, confirmó Ahmed Al Shibani, portavoz político del clérigo radical chiíta Muqtada al-Sadr, al que obedecen los milicianos de Nayaf y los varios miles que están repartidos por la región del sur de Irak.
En Bagdad, el Gobierno interino afirmó en un comunicado haber dado a las fuerzas de seguridad iraquíes y a las tropas de EE.UU. la orden de “no atacar y de respetar la santidad” de la mezquita, en la que el clérigo rebelde permanecía atrincherado y protegido por unos 800 milicianos armados.
El conflicto armado en la ciudad santa de los chiítas dominó la jornada inaugural de la Conferencia Nacional, que congregó a 1,300 delegados de las 18 provincias, tribus, grupos religiosos y partidos políticos.
Estos delegados tienen la misión de elegir a 81 de los cien iraquíes que constituirán del órgano legislativo que en teoría tendrá poder para elaborar leyes, aprobar el presupuesto del Estado, y vetar al Ejecutivo.
Además, supervisará la preparación de las elecciones generales previstas para enero del 2005.
La jornada inaugural de la Conferencia Nacional, que se celebra en el centro de convenciones ubicado dentro de la llamada “zona verde” —sede del Gobierno y de las embajadas de EE.UU. y Gran Bretaña— estuvo marcada por las explosiones de morteros. Al menos una persona murió y otras 17 resultaron heridas.
PERIODISTAS, FUERA
La policía iraquí ordenó el domingo a todos los periodistas que abandonaran la ciudad santa de Nayaf antes que comenzara una nueva ofensiva de las fuerzas estadounidenses contra milicianos que se refugian en una mezquita del área.
Cuatro vehículos policiales rodearon un hotel de la ciudad donde se alojaban periodistas y presentaron la orden firmada por el jefe policial de Nayaf, el brigadier Ghalib al-Jazaari.
Si bien la orden no detallaba ninguna sanción para los periodistas que no la cumplieran, los policías que la entregaron dijeron que quienes resolvieran quedarse en la ciudad serían arrestados, dijeron reporteros que estaban en el hotel.