- El 16 de agosto de 1904, Santa Lucía dejó de ser vallecito para convertirse en la cabecera del municipio, del mismo nombre. Los santolucieños conmemorarán este hecho con diferentes actividades, entre las que se destaca la celebración de una sesión solemne de la Asamblea Nacional
Auxiliadora Martínez/Corresponsal
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Santa Lucía y sus 100 años
| El 16 de agosto de 1904, Santa Lucía dejó de ser vallecito para convertirse en la cabecera del municipio, del mismo nombre. Los santolucieños conmemorarán este hecho con diferentes actividades, entre las que se destaca la celebración de una sesión solemne de la Asamblea Nacional |
Auxiliadora Martínez/Corresponsal
BOACO.- Los santolucieños están de fiesta. El municipio y pueblo de Santa Lucía, custodiado por el majestuoso monolito de Santo Domingo, cumple hoy 100 años de haber sido fundado. Hasta el 15 de agosto de 1904 formaba parte de la jurisdicción de Teustepe como una de sus comarcas con el nombre de Potreritos.
Por decreto emitido por la Asamblea Nacional, el 16 de agosto de 1904 y por el entonces Presidente de la República, general José Santos Zelaya, el vallecito de Santa Lucía pasó a ser cabecera del municipio de su mismo nombre, perteneciendo entonces al departamento de Chontales hasta el 12 de julio de 1935 cuando se crea el nuevo departamento de Boaco y pasa a formar parte del mismo.
Precisamente para celebrar este Centenario, la Asamblea Nacional tendrá una sesión solemne mañana martes, la que se realizará a partir de las diez de la mañana en la Iglesia Católica de la localidad.
En tanto hoy se celebrará una misa solemne y se realizará la coronación de la novia del Centenario, señorita Dalma Gabriela Escobar Angulo.
Cuando Santa Lucía fue elevada a la categoría de municipio, apenas tenía 20 viviendas, de las cuales tres de ellas pertenecían al patriarca del pueblo, don Elías Salinas, uno de los fundadores del municipio, quien junto a don Esteban Tijerino y don Rafael Felipe García, gestionaron la creación del municipio para que se independizara de Teustepe. La moción la presentó el diputado boaqueño Salvador Barquero.
Don Elías Salinas, quien era originario de León, fue alcalde durante nueve años en diferentes períodos de la historia del municipio, durante los cuales siempre estuvo preocupado por el progreso del pueblo, de tal forma que brindó una de sus casas para que funcionara como escuela. Sus primeros maestros fueron: Guillermina Salinas, Modesta García, Armida Bravo, María Elena Velásquez, Haydée Bravo, Aída Loáisiga, Gladis Velásquez, Ramón Angulo, Socorro Castillo y el profesor Rafael Rivera, quien era el director.
Desde 1904 hasta el 2004 han pasado 72 alcaldes. Don Elías Salinas, suegro de la actual alcaldesa, doña Socorro Sobalvarro viuda de Salinas, es uno de los que durante más períodos estuvo al frente de la municipalidad, así como el señor Juan Antonio Velásquez.
CIUDADANO DEL SIGLO
Al igual que el poblado de Santa Lucía, don Julián Bravo Rocha, el 12 de agosto cumplió 100 años de vida, él es hijo de don Ceferino Bravo, uno de los primeros pobladores del municipio y fundador de las primeras calles del pueblo, comenta su hija Irene Bravo Mendoza de 72 años.
Don Julián procreó, con su esposa Irene Mendoza Buitrago (q.e.p.d.), 11 hijos, de los cuales solamente siete están vivos; tiene 64 nietos, 163 bisnietos y 40 tataranietos.
En sus años de juventud, don Julián era labrador de la tierra y destazador de reses. “Era un hombre muy trabajador, se hacía dos tareas en el día para que le sobrara para hacer sus fechorías, porque le gustaba tomarse sus traguitos”, comenta su hija Irene, quien cuida de él con mucho cariño, como si se tratara de un pequeño niño.
Doña Irene recuerda que su papá era muy querendón con sus ocho hijas, “nos cuidaba mucho”, refiere.
PRODUCTORES DE SEMILLA
Nehemías Bravo García, de 30 años, nieto de don Julián Bravo, es uno de los mejores productores de semilla certificada de frijol.
Durante dos años consecutivos ha obtenido el primer lugar por la calidad de la semilla certificada y registrada que produce en su parcela de dos manzanas, de las cuales obtuvo una producción de 60 quintales de primera, gracias al apoyo del Programa Libra por Libra. “Nos dan la semilla, pero no nos dan el financiamiento”, se queja el pequeño productor.
“Si nos dieran financiamiento sembráramos más y trabajáramos de forma mecanizada, necesitamos dinero para contratar mano de obra en el proceso que se le da al frijol, que involucra sembrarlo, desyerbarlo, secarlo y limpiarlo”, subraya.
En las labores de secado y limpieza, el pequeño productor se apoya en los niños de su familia y busca a algunas personas para que le ayuden con el proceso del frijol, que le genera unos 10 mil córdobas de ganancia por manzana, según sus cálculos.
El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) les paga a 400 córdobas el quintal de semilla de frijol, un mejor precio que en el comercio, refiere el productor.
“Sólo mi cooperativa Comulsall (Cooperativa Multisectorial de Santa Lucía) entrega unos tres mil quintales, pero a nivel del municipio se estima una producción de unos 15 mil a 20 mil quintales por cosecha”. Por eso insiste en que los productores necesitan financiamiento para poder cosechar más y ampliar las áreas de siembra, “nos dan la semilla y los insumos, pero dinero para el proceso que lleva el frijol no nos dan”.
El cultivo tradicional de Santa Lucía era la penca o henequén el que con el tiempo se ha ido extinguiendo, sin embargo aún persiste una modesta cooperativa de artesanas, la que ha conservado hasta la actualidad el arte de elaborar tapices y alfombras.
Durante los años setenta existió una empresa artesanal que se dedicaba al comercio internacional de tapices, la cual con el tiempo decayó. En ese tiempo un grupo de extranjeros que llegó al pueblo financiaba a los artesanos de Santa Lucía y los capacitaban en el arte de los tapices.
EL ORIGEN DEL NOMBRE DEL MUNICIPIO
Doña Gladis Velásquez Rocha, vicealcaldesa del municipio, relata que en 1904 no había un sacerdote permanente y el pueblo era atendido por misioneros, quienes celebraban en grupos de familias los diferentes sacramentos, casamientos, bautizos y confirmaciones.
El primer sacerdote que llegó a la localidad fue José Nieborowski, en 1936, quien además construyó la primera Iglesia.
El actual vicario episcopal, Juan Moreira Guadamuz, inició la construcción de la nueva Iglesia y la Casa Cural, no obstante, ésta no ha sido concluida todavía.
El nombre del poblado se debe a la imagen de Santa Lucía, la cual fue traída desde España por el padre Nieborowski, patrona del municipio, pero anteriormente era Santa Teresita de Jesús.
AL RESCATE CULTURAL
El profesor Salvador Angulo Álvarez, director del Colegio Santa Domingo Savio, dice que unos 20 santolucieños, integrados desde 1996 en una organización no gubernamental, están interesados en rescatar los valores de este municipio, por lo que dieron inicio al proyecto de rescate cultural.
Entre el rescate de la cultura sobresale el traje típico, que representa la vestimenta tradicional, que era de uso común en los distintos eventos especiales del pueblo y fiestas familiares, tanto por los varones como por las mujeres.
La bebida tradicional, es el “tata pinol”, llamado también el “padre del pinol”, cuya preparación es rudimentaria, se martaja el maíz crudo y después se tuesta a fuego lento hasta que se pone dorado, luego se muele grueso y se bate con sal.
Entre las comidas típicas sobresale el guiso de quelite, el cual era el más usual de la época, así como las tortas de tempate, guiso de cebolla, “sopa de piedra” y tortas de hoja de yuca.
Esta pintoresca población de 16 mil 112 habitantes, se ubica a 94 kilómetros de la capital, tiene una extensión de 120 kilómetros cuadrados y limita al Norte con el municipio de San José de Los Remates, al Sur con Teustepe, al Este con la cabecera del departamento, Boaco, y al Oeste también con Teustepe.
El municipio está compuesto por 15 comarcas, entre éstas: El Llanito, La Concepción, Los Rivas, El Vijagual, Los Álvarez, Chiscolapa, El Abra, El Ventarrón, Las Mercedes, Boaquito, El Orégano, Cerro Grande, El Riego, Los García y Santo Domingo, así como los caseríos: Los Rastrojos, Los Martínez, El Plan, La Leona y El Cebollón. El casco urbano está dividido en ocho sectores.
La red vial intermunicipal está compuesta por dos vías de acceso: la carretera Boaco-Santa Lucía, con nueve kilómetros de longitud y la carretera El Papaturro-Santa Lucía, con 16 kilómetros de macadán.
ALCALDESA DEL CENTENARIO
Doña María del Socorro Sobalvarro viuda de Salinas, de 58 años, da gracias a Dios por haberle concedido el privilegio de ser la alcaldesa de Santa Lucía al momento de arribar a su primer centenario. “Me siento orgullosa por haber sido la alcaldesa del Centenario y saber que en estos 100 años hemos tenido avances. Me siento feliz que mi familia participe en el Centenario, sabiendo que el abuelo de mis hijos, don Elías Salinas, fue uno de los fundadores e impulsores del municipio y a mí me corresponde ser la alcaldesa del Centenario”.