Beltrán, un peloterazo

15 millones de dólares por temporada se estima podría ser el salario de Carlos Beltrán el próximo año, considerando además que su agente, Scott Boras, es uno de los más agresivos de la actualidad René Cárdenas* Roman, Times, serif»> Beltrán, un peloterazo 15 millones de dólares por temporada se estima podría ser el salario de […]

  • 15 millones de dólares por temporada se estima podría ser el salario de Carlos Beltrán el próximo año, considerando además que su agente, Scott Boras, es uno de los más agresivos de la actualidad

René Cárdenas*

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Beltrán, un peloterazo



15 millones de dólares por temporada se estima podría ser el salario de Carlos Beltrán el próximo año, considerando además que su agente, Scott Boras, es uno de los más agresivos de la actualidad

René Cárdenas*




Apenas comenzaba a esconderse el sol en el atardecer de un jueves en Minute Maid Park y la esperanza de firmar a Carlos Beltrán se desvanecía minuto a minuto a pesar del desesperante impulso de los Astros, para completar una negociación tripartita. Los Atléticos de Oakland y los Reales de Kansas City, tenían que quedar satisfechos.

Los altos y bajos de la negociación que se intensificaron en los últimos tres días, tuvieron a los administradores del equipo y a la afición en general, en un estado de incertidumbre y entre los peloteros de Houston, se pudo palpar un poco de desconcierto a pesar de las contestaciones negativas cuando alguien quería conocer una opinión con respecto a los rumores.

Cuando el gerente general de Houston, Gerry Hunsicker, confirmó la adquisición de Beltrán, en el palco de prensa del estadio, otros miembros de la organización compararon la importancia del canje, a la que hubo cuando los Astros contrataron a la “Gran Unidad”, Randy Johnson, en 1998.

Para obtener a Beltrán, los Astros despacharon a Octavio Dotel y al receptor prospecto, John Buck, a los Reales, y éstos transfirieron a Dotel a los Atléticos de Oakland, por dos peloteros de liga menor.

En los corrillos de las Mayores, se creyó que los Astros, también habían desembolsado un millón de dólares, pero en realidad, la suma fue de medio millón. Y a pesar de todo, se cree que Houston tuvo suerte, pero me pregunto, cuánta suerte?.

“Los Astros tienen mucha suerte”, dijo el dirigente de Kansas City, Tony Peña. “No hay duda que tuvieron suerte al adquirir un pelotero con tanto talento. Fue mi jugador más brillante y uno de los mejores en las Mayores. La realidad económica es que no podemos conservarlo”, terminó diciendo. Los Reales están en un mercado pequeño y prefieren usar novatos para el presente y futuro.

Y como dice el presidente de los Astros, Tal Smith, Beltrán será agente libre después de la actual temporada y “algunos equipos de Grandes Ligas harán cola” para firmarlo.

Para conservar a Carlos, en los Astros, será necesario entablar una negociación inmediata con su agente y, el próximo año reestructurar al club fríamente. Craig Biggio ($3 millones); Jeff Bagwell ($16 millones); y Jeff Kent ($10 millones), reciben gran parte del presupuesto del equipo (casi el 40%) y el que alguien se vaya o se quede, es lo que hay que resolver. Opino que los Astros tendrían que arar el cielo y la tierra para completar una reestructuración debido a los compromisos que tienen.

Personalmente, creo que la amistad en el vestuario, es uno de los puntos fuertes de los Astros. Cuando alguien llega descubre que la transición es fácil, porque el ambiente es sincero y el grupo de jugadores es amistoso. Claro, que Jason Lane, supuestamente el heredero de la posición que dejó vacante Richard Hidalgo, resulta perjudicado y está a en el limbo por la llegada de Beltrán.

“Siento mucho la situación que atraviesa Jason Lane”, manifestó Hunsicker. “Es un pelotero joven de mucho talento. Esperó dos años y entiende que sabemos que su día llegó para ingresar en definitiva al equipo grande; pero eso es parte de este negocio. No solamente es necesario tener el talento para jugar en las Mayores; también es necesario que la oportunidad se presente. Lane, la recibirá. Sé que pensó que todo estaba listo para cuando transferimos a Hidalgo y, una semana más tarde, tuvo que regresar a la banca. Creo que a fines del año, hará su contribución al equipo”.

En muchas lunas, no había ingresado a las filas de los Astros, un pelotero del calibre de Beltrán. A pesar de un estirón en los músculos del codo derecho que limitó sus tiros a fines de 2003, disfrutó de una magnífica temporada con los Reales de Kansas City, con quienes bateó .307 en 521 turnos. Desembarcó 26 cuadrangulares e impulsó 100 carreras. Su bateo global en 9 campañas ligamayoristas, es de .288. En 1999, 2001, 2002 y 2003, logró impulsar 100 carreras o más por temporada. Encima de todo eso, robó 107 bases en los últimos tres años.

Cuando investigué a Carlos, me llamó la atención el lugar de su nacimiento, Manatí, Puerto Rico, y creo –que el nombre se debe– a las encantadoras vacas marinas; esas raras criaturas submarinas que parecen ser producto de la imaginación de los que escribieron la mitología griega. Y quedé pensando en cuál sería el gentilicio de las personas que nacen en Manatí. Debe ser manatenses o manatienses, dije en mis adentros.

“A los que nacen en Manatí, les dice atenienses”, me explicó Beltrán, en nuestra primera entrevista. “Pues se considera que Manatí es la Atenas de Puerto Rico. Es una ciudad linda y porque hemos tenido buenos alcaldes, mejora cada día. Es la cuarta ciudad de la isla”, me dijo con orgullo.

Debe ser difícil la transición que sufre un pelotero cuando es arrancado de la organización que lo forma y lleva a las Mayores y de súbito, se le transfiere a un lugar desconocido.

“Me vine triste de Kansas City, porque allá comencé mi carrera en 1995”, manifestó Beltrán. “Y también porque dejé a todas mis amistades. Pero El Señor Dios, decidió que en Houston es donde debo estar porque ese es su propósito. Me siento muy bien ahora que juego para los Astros y gracias a Dios, todo me está saliendo bien”.

Primero, me parece que ser extraño, llegar a un lugar extraño y encontrar a extraños, es una tarea incómoda. Después, buscar cómo estar sabroso entre extraños, debe ser difícil. Y por último hacer que lo acepten a uno, debe ser un proceso de mucho cuidado para caer bien y no causar resentimiento alguno.

“El primer día me sentí extraño”, me dijo Carlos. “Pero, en honor a la verdad, digo que los muchachos me han tratado espectacularmente. Bagwell, Biggio, Vizcaíno y todos me recibieron con los brazos abiertos. Ese es el estilo de esta organización y sus peloteros. En realidad estoy cómodo y, entre más pase el tiempo, mejor será”.

Los fanáticos del beisbol de Houston son los más bondadosos que hay en la nación y demuestran su aprecio en la forma más espontánea con salvas de aplausos. Con el arribo de Beltrán, no se quedaron cortos.

“En verdad, ayer me quedé sorprendido por el aplauso que me brindó la fanaticada y el aprecio que me demostró”, dijo Carlos. “Yo diría que me siento contento y, cada vez que salga al terreno, haré lo mejor que pueda para nunca defraudarlos”.

En realidad, Beltrán, un desconocido para la afición de Houston, fue adoptado de inmediato como el nuevo hijo de la ciudad. Ahora falta que Carlos, examine las peculiaridades de Minute Maid Park, para que también sea adoptado por el terreno.

“Ayer trabajé arduamente con José Cruz, en el terreno y examiné con interés la lomita de Tal Smith, en el jardín central”, indicó Beltrán. “Este parque es un poquito complicado porque tiene muchas dimensiones y diferentes ángulos. Pero yo lo patrullaré en la mejor forma posible y trataré de hacer mi trabajo como se debe”.

COMPLETO Y CARO

Por fin, los Astros, lograron adquirir al clásico jardinero central que ansiaban tener en sus filas desde hace muchos años. El borinqueño de 27 años de edad, Carlos Beltrán, además de ser joven y saludable, tiene todos los atributos para ser designado como un peloterazo: corre, roba, tira, cubre, toca la bola, defiende y ataca con fiereza.

Es del dominio público que Beltrán gana $9 millones de dólares y, que en la próxima campaña, se convertirá en agente libre en busca de un contrato de varios años. Su agente, Scott Boras, uno de los más astutos, posiblemente quiera probar el mercado.

* René Cárdenas, cubre a los Astros para LA PRENSA, de Nicaragua.

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