- Deylin Murillo fue liberado después que su familia pagó 137 mil córdobas, de 300 mil que exigían sus captores
María José BravoCORRESPONSAL /CHONTALES
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Secuestradores aceptaron rebaja por hijo de productor
| Deylin Murillo fue liberado después que su familia pagó 137 mil córdobas, de 300 mil que exigían sus captores |
María José Bravo
CORRESPONSAL /CHONTALES
Deylin Murillo Aguilar, de 33 años, fue liberado a las tres de la madrugada de ayer en el sector del empalme Pájaro Negro y El Almendro, en Río San Juan, 17 horas después que sus familiares entregaron a sus secuestradores 137 mil córdobas, de 300 mil que les exigían.
Murillo se encontraba en manos de sus captores desde la tarde del sábado 7 de agosto, cuando llegó a entregar 23 mil córdobas para que liberaran a su padre Vicente Murillo, de 62 años, quien había sido secuestrado dos días antes en la finca El Boquerón, ubicada en la comarca San Pablo, municipio de Acoyapa.
Aunque don Vicente fue liberado, los captores retuvieron a su hijo para que la familia completara los 300 mil córdobas que les exigían.
DRAMA INICIÓ EL JUEVES
Don Vicente Murillo y Deylin Murillo relataron a LA PRENSA que desde el jueves, cuando secuestraron al padre, no han podido descansar.
Primero, a don Vicente lo anduvieron tres días hasta que lo entregaron en el lugar conocido como Fuente Pura, a unos ocho kilómetros de Acoyapa, pero luego empezó el calvario para Deylin, quien estuvo secuestrado durante cuatro días a la espera de que se llegara el día (martes) acordado para el intercambio.
Deylin dice que mientras estuvo retenido no fue maltratado por los cuatro secuestradores, quienes siempre anduvieron con el rostro cubierto, vestidos de militar, armados con fusiles AK-47 y escopetas.
Relató que únicamente por las noches caminaban y, en el día, permanecían escondidos entre los matorrales en el interior de la montaña. Le daban de comer atún con galleta y leche, dos veces al día. Calcula que para llegar hasta el sector donde fue liberado tuvo que caminar unos 50 kilómetros.
EL DÍA ESPERADO
Tal como había acordado con los secuestradores, don Vicente, junto a sus otros hijos, salió desde tempranas horas del martes para realizar el intercambio, que estaba programado para las diez de la mañana.
Al lugar indicado por los plagiadores, únicamente llegó un familiar a entregar el dinero, Melvin Báez. En ese momento, Deylin se encontraba a 15 varas de la carretera, cuidado por dos de los cuatro captores, el resto fue a recibir los 137 mil córdobas que la familia logró recoger.
Los plagiadores ordenaron a Báez que se fuera de inmediato, ya que no iban a entregar a Murillo porque esa no era la cantidad acordada.
Don Vicente dice que a pesar de esta situación, él no perdía las esperanzas de que soltaran a su hijo, por lo que decidieron quedarse recorriendo el trayecto de 21 kilómetros (entre Pájaro Negro y El Almendro) a la espera de ver salir a Deylin.
Cuenta que así estuvieron hasta las siete de la noche, cuando decidieron regresar sin saber nada del joven y con la angustia de que le pudieran quitar la vida.
HORAS DE ANGUSTIA
Deylin relató que cuando vio alejarse a su cuñado, después que entregó el dinero, sintió una gran angustia, ya que los secuestradores le dijeron que era muy poco (el dinero) y se volvieron a enmontañar.
Luego de caminar por horas, le dijeron que se fuera y que caminara siempre recto ya que de ese manera saldría a la carretera de El Almendro. Piensa que él caminó unas tres horas para llegar hasta donde pasan vehículos.
Dice que se subió a un bus con destino a El Pájaro Negro y, luego, pidió al conductor de otro bus que iba de San Miguelito a Juigalpa, que lo llevara hasta Acoyapa, donde le pagaría el pasaje, y de esa manera pudo llegar a las nueve de la mañana a su casa.
Por temor, la familia no quiso dar ninguna información a las autoridades del Ejército y la Policía.