- Realizarán una nueva autopsia para determinar las causas de la muerte del bebé
Emilio ZambranaCORRESPONSAL/GRANADA
El pequeño féretro en donde yacen los restos del niño Justin José Ramos Urbina, de cuatro meses de edad, fallecido el martes 3 de agosto y desenterrado ayer en el cementerio de Granada, no pudo ser abierto por los médicos del Instituto de Medicina Legal y fue introducido en una bolsa plástica y posteriormente trasladado a Managua en donde se le practicará una autopsia microscópica, informó a LA PRENSA el forense Mario Hernández.
Luego de esperar a la juez local del Crimen de Granada, doctora Fabiola Betancourt, por espacio de una hora, el doctor Hernández, acompañado de la doctora Josefina Cabrera Lugo, directora del Silais-Granada, el doctor Oscar Bravo del Instituto de Medicina Legal y el capitán Álvaro Pérez, de Auxilio Judicial de la Policía de Granada, trataron de abrir el pequeño ataúd pero no lo lograron y dispusieron trasladarlo así a Managua.
Las autoridades judiciales y policiales presumen que el infante murió a consecuencia de un golpe presuntamente propinado accidentalmente por su padre Calixto Ramos Urbina, según confirmó la juez Betancourt.
“Por el momento tenemos poca información y eso no permite determinar la manera exacta de la muerte de ese menor”, reiteró la juez.
De acuerdo con la doctora Betancourt, con la nueva autopsia, que a juicio del forense Hernández será dada a conocer el próximo lunes 16 de agosto, “se determinará la manera en que murió el infante”.
A la exhumación del infante se hicieron presentes el padre y la madre de Calixto Ramos, el hermanito de Justin y el abogado defensor de Ramos, el doctor Roberto Zamuria, quien manifestó a LA PRENSA que todo se debió a “un accidente”.