- Tiburones y Pumas a decidir título en el séptimo juego
Pablo Fletes
Los Pumas de la Unival por fin desplegaron todo su potencial, porque con un feroz ataque comandado por Pedro Salazar y Arlo López, anoche apalearon 102-78 a los Tiburones-Bancentro, para empatar a tres victorias la final del Torneo Superior de la ACB.
Una vez que sonó el pito inicial, ayer quedaron atrás las largas discusiones con los árbitros, especialmente con Salazar y Noel McKenzie, acusaciones y problemas que se dieron en los partidos anteriores.
Los Pumas se dedicaron a jugar bien y no perdieron la concentración ganando con facilidad el primer cuarto 24-14, aunque en el intermedio los escualos se acercaron 45-43 aprovechando que los felinos utilizaron a varios suplentes al final del cuarto.
La debacle del Bancentro vino en el tercer cuarto, cuando los Pumas se fueron más arriba 77-58, gozando de una ventaja de hasta 20 puntos.
Con los Tiburones cualquier reacción se puede esperar. Muchos confiaban que en el último cuarto vendría el despertar.
Sin embargo, los Pumas jugaron sin presión para apuntarse esa rotunda paliza.
“Después de perder el lunes, el martes pasamos el día juntos analizando lo malo que hicimos en ese juego. Fue una gran experiencia y eso nos ayudó a definir cómo debíamos jugar hoy (anoche)”, comentó McKenzie, en torno al buen desempeño de la Unival.
Salazar y López fueron los mejores encestadores por los Pumas con 25 puntos cada uno. Edwin Watters logró 16, con una espectacular clavada, Carlos González 12 y McKenzie 11, con 7 rebotes.
Elijah logró 21 y 11 rebotes por el Bancentro, Iván Jaen anotó 19, con 13 para Anthony Gayle y Alvin Camacho.
Sin embargo, hizo falta más empuje del tico Henry Martínez, quien fue dominado por la defensa de los Pumas, que mañana esperan un similar resultado para arrebatar el dominio de los Tiburones en seis finales de la ACB.
AMBIENTE TENSO
El sexto duelo de la final se jugó anoche bajo un ambiente tenso, con amenazas de retiro de los Pumas, renuncias del Comisionado de la ACB y los árbitros.
Las tensiones se dieron desde mediodía, cuando en una reunión de la Liga, para analizar el tema del arbitraje, se vertieron acusaciones sobre el supuesto favoritismo para con los Tiburones.
Cansado de tantas discusiones, Marlon Torres renunció a su puesto de Comisionado y William Madrigal, del Colegio de Árbitros, dijo que retiraba a sus jueces de la serie por discrepancias con Sergio Bonilla, presidente de la Unival.
Pero Yuri Cisne, Gerente de Fenibal, logró a última hora un acuerdo con los árbitros para que trabajaran en el partido de ayer y no interferir en la serie final que se decidirá mañana.