Carlos Martínez Morán
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Sigue el acecho de los pandilleros
Carlos Martínez Morán
Los habitantes del asentamiento Marvin Marín ya no soportan las peleas que casi todas las noches protagonizan las pandillas de ese lugar sin que nadie los pueda detener.
La mayoría de habitantes de ese asentamiento se sienten “rehenes” debido a que no pueden transitar después de las 6:00 p.m. sin ser agredidos por estos jóvenes que no respetan color ni tamaño.
Muchos de los afectados indicaron que esto lo han denunciado en la Policía del Distrito Tres, pero todavía la fuerza pública no hace ninguna acción para contrarrestar el fenómeno.
Pobladores que omitieron sus nombres denuncian que casi todas las noches los jóvenes agarran a pedradas los techos de las viviendas y agreden a las personas que encuentran en la calle a la hora de sus fechorías.
Nadie se atreve a decirles nada porque responden de manera violenta y el temor aumenta porque muchos de estos pandilleros portan armas de fuego, elaboradas de manera artesanal. “Y aunque sean hechizas, matan. Y ese es el temor que tenemos todos los de este barrio”, indicó la señora de iniciales J.L.C.
Pero pese a la indiferencia policial, ellos esperan que los miembros de la institución lleguen en su ayuda.