- Un empresario ha logrado en poco tiempo duplicar sus ventas
Harold Rizo/Especial para LA PRENSA
Una simple degustación de queso que para unos puede significar tan sólo una estrategia de mercadeo, para Rubén Escobar, productor de lácteos del departamento de Boaco, se ha convertido en la “clave del éxito” para aumentar sus ventas.
Actualmente ofrece siete variedades de queso que en el mercado nacional cada día toman ventaja sobre los quesos tradicionales. Para algunas personas puede sonar raro que se puede comercializar con facilidad un queso con apio, frijoles, verduras, chile, chiltoma y cebolla, sin embargo estas variedades tienen una gran demanda sobre todo en la región del Pacífico y Occidente del país, generándole ingresos mensuales por el orden de los trescientos mil córdobas.
VIENDO HACIA AFUERA
Por el momento la venta es a nivel nacional pero en diciembre próximo se podrían exportar estas variedades a mercados como Estados Unidos y El Salvador.
Según Escobar, en septiembre la empresa contará con el registro sanitario y de marca, además del código de barra, requisitos para poder comercializar estos productos en el mercado internacional.
“Nos atrasa la certificación de la planta, si logramos pasar este obstáculo, entraríamos fuerte a otros mercados y para ello estamos tratando de hacer una asociación con la Cooperativa de Quesos Cantore para vender a un mejor precio”, explicó este productor.
Estos quesos son fabricados por la empresa Sandra Espinosa Urbina Sociedad Anónima (Seusa) que además vende otros productos denominados antojitos lácteos como cajeta , requesón y arroz de leche, que según los propietarios tienen mucha demanda.
El precio de venta de estas nuevas variedades de queso es relativamente bajo. La libra se puede encontrar a 25 córdobas en las sucursales de la empresa y 20 en las ferias donde se hacen las degustaciones.
En este momento la empresa genera 37 empleos directos, los que posteriormente se ampliarían a más de cien si se logra la sociedad con la empresa antes mencionada.
“Estos quesos nos dejan una utilidad de más o menos el 60 por ciento, una utilidad bruta de 15 córdobas por libra, ahorita vamos levantando la producción porque tuvimos ventas bajas de 115 mil córdobas mensuales, pero ahora es otro panorama”, especificó Escobar.
POCO TIEMPO EN EL MERCADO
Aunque la empresa fue fundada hace catorce años, el éxito se logró hace apenas un año cuando estudiantes de la Universidad Americana (UAM) realizaron un estudio de factibilidad a través del cual identificaron las debilidades y fortalezas de esta pequeña empresa, esto motivo a los propietarios a mejorar la calidad de sus productos.
Posteriormente un ingeniero químico de México les mostró las ventajas de incluir en sus productos un valor agregado que se tradujo en éxito para la empresa.
“El primer invento que hicimos fue el queso relleno con quesillo, es un invento que a la gente le gustó, y le gustó tanto que ahora en Boaco hay 33 queseros que hacen esa variedad y lo venden mil a dos mil libras las que se venden diario”.
Agregó: “Un especialista nos dio un seminario sobre lácteos, las mezclas que se podían hacer con los quesos para sacar mayor provecho, es decir nos explicó que si los hacíamos un poquito más adornado llamarían más la atención y la gente lo iba a pagar mejor”, explicó el gerente de Seusa.
RESPALDO
Una vez que el Ministerio de Industria y Comercio (Mific) se da cuenta de la empresa y a través del proyecto de Innovación Tecnológica decide financiar el 60 por ciento de la producción, lo que condujo a un rápido crecimiento.
Pero a pesar de este respaldo, Escobar considera que no hay un respaldo fuerte al sector lácteo sobre todo de los bancos y financieras, lo que a su juicio impide el crecimiento de las pequeñas empresas.
“Es bien difícil empezar a meter un producto al mercado cuando no se tiene el dinero suficiente para hacerlo en grande, nosotros empezamos al suave y ahora estamos procesando 1,600 litros y lo estamos comercializando a buen precio”.
CRECIMIENTO VERTIGINOSO
Según el Gerente General de Seusa, Rubén Escobar, el crecimiento de este negocio ha sido más del cien por ciento, pues de 500 clientes semanales que tenían cuando empezó, han logrado llegar a más de 2,000 clientes.
Este inversionista nicaragüense asegura que los costos de producción son bajos. Únicamente invierte de 25 ó 30 córdobas por variedad.
Normalmente en el proceso de producción de la planta se invierten alrededor de cinco mil córdobas diarios.
“Es sencillo a cuatrocientos litros de leche que cuajábamos antes de forma sencilla, ahora le agregamos perejil, apio, verduras, lo ponemos en una picadora, le damos un toque de gracia y ya le queda un queso bonito, el mismo queso blanco que vendía sin nada ahora lo vendes con un poquito de monte y obtenés buenas ganancias”, finalizó el gerente de Seusa.