Harold RizoEspecial para la Prensa
El consumo de carne orgánica ha tenido un notable crecimiento en los últimos seis meses, según Reinaldo Díaz, funcionario de la Liga de Cooperativas de Estados Unidos (Clusa).
En este período se ha logrado obtener más de 200 mil córdobas en ganancias , y aunque por ahora se comercializa este producto únicamente en el supermercado La Colonia, la idea es extenderse a todo el mercado nacional, y para ello la próxima semana sostendrán reuniones con funcionarios de los supermercados Palí y La Unión.
“Ha habido buena aceptación de la carne, sacamos tipos de corte americano y a la gente le gustó, estamos programando sacar las hamburguesas orgánicas, tenemos carne molida de pasto, entonces probablemente en los próximos días los sacaremos al mercado”, explicó Díaz.
A criterio del funcionario, el crecimiento de este nuevo producto ha sido de un 30 por ciento, pero mensualmente experimenta cambios.
En nuestro país se encuentran certificadas 40 fincas orgánicas, pero se pretende ampliar el número a por lo menos cien en los próximos meses.
PANORAMA MUNDIAL
En Estados Unidos la venta de productos orgánicos sólo en el 2003 fue de 13 billones de dólares y en el mundo entero sobrepasó los 50 billones de dólares según Thomas B. Harding, presidente del Organismo de Consultores Agrosistema Internacional.
El promedio anual de crecimiento ha sido de un 20 por ciento en los últimos quince años y según la proyección de algunos especialistas, el mercado estadounidense en el 2007 podría aumentar sus ventas a unos 30 billones de dólares.
La ventaja inmediata para los productores interesados en este campo es que se les pagará por el producto hasta un 30 por ciento más de lo que se gana actualmente.
“Lo que se espera es desarrollar un número más de animales para poder tener una masa crítica de unas mil cabezas de ganado produciéndose cada mes”, especificó el experto.
Según Harding, existen muchos productores estadounidenses interesados en invertir en este tipo de producto, por lo que considera que este rubro puede convertirse en un excelente generador de divisas para Nicaragua.
Adicionalmente nuestro país cuenta con algunas ventajas que permitirían la entrada al mercado internacional.
El ganado bovino nicaragüense se alimenta de pastos, lo que disminuye el riesgo de que contraigan el síndrome de la “vaca loca”.
Por ahora el único matadero certificado para comercializar y exportar carne orgánica es el Nuevo Carnic, por ello tienen el respaldo de Clusa.
“Se les van a dar contratos de garantías, respaldo en comercialización, buscar cómo haya cooperación entre Estados Unidos y Nuevo Carnic”, aseguró Harding.
Carlos Sáenz docente investigador de la Universidad Nacional Agraria (UNA), en conjunto con un grupo de 41 estudiantes de Medicina Veterinaria han logrado curar ganado bovino con medicina alternativa a base de plantas naturales, así como Acupuntura, métodos a través de los cuales han alcanzado sus metas.
“La Medicina Alternativa es nueva, es una terapia de nuevo ingreso en el área centroamericana y como a nivel de la región las únicas fincas orgánicas son las nicaragüenses, entonces nosotros somos el primer grupo de veterinarios en Centroamérica en aplicar medicina alternativa masivamente.
Según este especialista el principal obstáculo encontrado ha sido la mentalidad de los productores, que por más de ochenta años han aplicado químicos y difícilmente desean experimentar el cambio.
Asimismo no hay suficiente financiamiento del gobierno, a pesar de los bajo costos que significaría poner en práctica la medicina homeopática, pues se utilizan plantas que la misma naturaleza nos da como hojas guayaba, eucalipto, hoja de plátano, zacate de limón entre otros.
REQUISITOS DE CERTIFICACIÓN
Todas las fincas que se dedican a la producción orgánica tienen que tener tres años sin químicos sintéticos. Los animales deben estar libres de antibióticos y desparasitantes por su vida entera. Las fincas deben darle seguimiento al ternero desde que nace hasta que vaya al matadero. Además, tienen que llevar un récord y presentar toda esta información cuando el inspector llegue a fiscalizar. Este seguimiento tiene que ser de manera anual.