Luis Felipe Palacios
Los grupos de observación electoral Ética y Transparencia y el Instituto para el desarrollo y la democracia (Ipade), advirtieron ayer que una posible huelga de trabajadores del Consejo Supremo Electoral (CSE), es la principal amenaza a la celebración de las elecciones municipales de noviembre.
Durante la presentación del segundo informe de observación electoral, tanto Roberto Courtney, de Ética y Transparencia, como Mauricio Zúñiga, del Ipade, coincidieron en que el peligro de huelga laboral en el CSE “es una de las principales amenazas al proceso”.
Ambos funcionarios instaron a trabajadores y magistrados buscar acercamiento, para eliminar esa amenaza de inestabilidad al proceso electoral.
ELIMINAR PAGO A SUPLENTES
Courtney sugirió terminar la ilegal contratación y pago a los magistrados suplentes, el cual es —dijo— una de las más obvias fuentes de recursos para solventar obligaciones laborales en el CSE, dado que esos tres cargos cuestan “varios millones de córdobas” y violan el artículo seis de la Ley Electoral.
Observó que ese artículo establece que los magistrados suplentes no ejercerán ningún cargo administrativo en el Poder Electoral, que sus funciones serán exclusivamente para suplir la ausencia temporal de cualquier magistrado propietario.
“Eso ha generado una cantidad de gastos que perfectamente, en estos momentos de crisis, deberían de ser utilizados para solventar posiciones con personas que sí, legalmente y pragmáticamente, son necesarias para poder ejecutar el proceso electoral a satisfacción”, apuntó.
Agregó, por tanto, que la molestia del sindicato del CSE se justifica, porque “en ese Poder del Estado, por tres años, a la gran mayoría de los trabajadores de escasos recursos o se les ha congelado el salario o se les ha despedido, sin embargo, en una crisis supuesta o real de financiamiento, los magistrados han encontrado la manera de duplicarse el salario”.
CIEN MIL NO PODRÁN VOTAR
En otro orden, del mismo proceso electoral municipal, Zúñiga estimó que entre 50 mil y 100 mil ciudadanos que viven en el país, no estarán habilitados para votar en los comicios de noviembre, por no haber solicitado a tiempo su cédula de identidad, o bien su renovación.
Sin embargo, la cantidad es mínima en vista que el padrón electoral, según cálculos del CSE, será superior a tres millones de electores.
Ambos organismos también hicieron un llamado al CSE a mejorar la entrega y solicitud de cédulas, implementando medidas alternativas, como convenios con las municipalidades u otras instituciones del Estado para habilitar oficinas provisionales para la entrega de cédulas.
También criticaron a los magistrados del CSE por no haberlos recibido hasta la fecha para abordar el reglamento de observación electoral, ni haber respondido una carta remitida en el Acuerdo de Lima, una Red Continental de Promoción y Defensa de la Democracia, que pidieron a los magistrados reconsiderar los aspectos restrictivos del reglamento.
SUGIEREN RENUNCIAR A CALDERÓN
Los organismos de observación electoral Ética y Transparencia y el Ipade sugirieron al magistrado Silvio Américo Calderón renunciar a su cargo en el CSE, en caso de haber sido responsable de la filtración de un documento de impugnación presentado por el PLC.
Tanto Roberto Courtney como Mauricio Zúñiga se basaron en que el funcionario violó los artículos 8 y 9 del recién adoptado Reglamento de Ética Electoral, que prohíbe labores de proselitismo y cualquier actividad partidaria en edificios públicos y el uso de bienes del Estado para ello.
También por violar el artículo 15, que en su inciso b dice que son obligaciones de los funcionarios “mantener el sigilo, responsabilidad e imparcialidad con la información que maneja en virtud de las funciones que desempeña, a fin de preservar un proceso electoral diáfano”.
Y el inciso c, que establece que los magistrados deben ser imparciales, honestos y objetivos en el ejercicio de sus funciones.
Además, recordaron que Calderón tiene “antecedentes casi delincuenciales” tras haber admitido en el pasado haber usado un camión del CSE para uso personal.