Luis Felipe Palacios
El ministro de Gobernación, Julio Vega Pasquier, admitió ayer que el Gobierno “y el pueblo nicaragüense en general”, están “manos arriba” ante la reedición de un pacto entre el liberal Arnoldo Alemán y el sandinista Daniel Ortega, y se resignó a esperar un gesto de apertura de los “convergentes sandinistas” para que los nuevos funcionarios a nombrar en algunos Poderes del Estado y otros entes gubernamentales, no sean militantes de los partidos políticos.
“Ojalá que (sólo) fuera el Gobierno. El pueblo de Nicaragua está manos arriba, todos los nicaragüenses, vos, nosotros, estamos manos arriba ante un pacto libero-sandinista”, dijo Vega.
Observó que ambos caudillos, Alemán y Ortega, “nos han tenido manos arriba desde el 2000, con el último pacto”, el cual quedó reflejado en la reforma a la Constitución Política suscrita en ese año.
Advirtió que precisamente “lo peor de los pactos y lo más dañino de los pactos, es que lo han escrito en los lugares donde es muy difícil quitarlo, que es la Constitución”.
¿UN GESTO DEL FLSN?
Vega Pasquier, quien es de los principales operadores políticos del presidente Enrique Bolaños, dijo que actualmente se está sufriendo las consecuencias de ese pacto, con la elección a inicios del próximo año de algunos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Consejo Supremo Electoral y contralores, a quienes se les vencerá su período.
Pese a estar consciente que liberales y sandinistas se repartirán esos cargos, producto de los alcances del pacto del 2000, el funcionario indicó que “todavía quedan algunos aspectos que se pudieran tocar”.
“Quizás el Frente Sandinista, ahora dentro de esa apertura que tiene como partido, pudiera decir: vamos a hacer una convocatoria para buscar a las mejores personas que puedan optar a los cargos, y cuando el Frente tenga que proponer, entonces va a proponer no solamente a los miembros de su partido, sino que tal vez, dentro de esa Convergencia, dentro de esa bandera de miles de colores que tiene ahora el Frente, tal vez nos da una sorpresa y agarra a la sociedad civil y le dice: propónganme y yo a su vez voy a proponer”, estimó.
“Tal vez pues. Eso es parte de la consolidación democrática y los partidos políticos están llamados, con la responsabilidad que tienen, a hacer cosas concretas, y una de las cosas concretas podría ser eso, para que la gente realmente vea que (el FSLN y el PLC) han cambiado”, agregó.
Vega dijo que el Ejecutivo tratará de conversar con las diferentes bancadas, a fin de que éstas pudieran deponer sus “intereses personales” y buscar la manera de cómo consolidar la democracia del país.
El titular de Gobernación Julio Vega dijo que el Poder Ejecutivo conversará con todas las fuerzas políticas que “sea necesario conversar”, ahora que se reabra el período legislativo, con el objetivo de buscar consenso en leyes de interés para el país.
“Si la bancada del Frente tiene una propuesta más consciente para la nación que la bancada del PLC, pues definitivamente tiene que ser una de las bancadas con la que podamos tener un juego político en esta nueva etapa de la legislatura”, dijo.