¿Ahora es el tiempo?

Edgard Rodríguez C. Roman, Times, serif»>Zona de strike ¿Ahora es el tiempo? Edgard Rodríguez C. Cuando arrancaron los entrenamientos primaverales, cada jugador de los Filis encontró en su casillero una camiseta con el siguiente letrero: ahora es el momento. Y comenzaron a trabajar con entusiasmo. A la imponente presencia de Jim Thome, se le agregó […]

Edgard Rodríguez C.

Roman, Times, serif»>Zona de strike

¿Ahora es el tiempo?


Edgard Rodríguez C.




Cuando arrancaron los entrenamientos primaverales, cada jugador de los Filis encontró en su casillero una camiseta con el siguiente letrero: ahora es el momento.

Y comenzaron a trabajar con entusiasmo. A la imponente presencia de Jim Thome, se le agregó el consagrado relevista Billy Wagner, más Tim Worrell y Roberto Hernández.

Muchos expertos consideraron que era el conjunto de las mejores movidas porque logró solventar de forma contundente, la mayor debilidad que habían mostrado: su bullpen.

Eso, unido a un staff que proyectaba confianza de principio a fin, con Kevin Millwood, Randy Wolf, Vicente Padilla, Brett Myers y Eric Milton, insinuó el equilibrio deseado.

Pero además, Filadelfia disponía de figuras de jerarquía como Bobby Abreu, Pat Burrell y Mike Lieberthal, más un manager apreciado y muy motivador como Larry Bowa.

No todo salió fácil, pero se pudo caminar. Batallando contra lesiones e inconsistencias, el equipo llegó a la cima del sector Este y a la altura del 5 de julio, había confianza.

Ese sentimiento, ha sido reemplazado ahora por un sentido de urgencia y ya hay casi un cierto nivel de desesperación.

El punto es que Filadelfia, sólo ha ganado uno de sus últimos siete juegos. Y desde el 5 de julio, cuando eran líderes, se han hundido con marca de 6-13 a 5 juegos y medio.

En tres de las últimas cuatro temporadas, cuando han estado batallando a la mitad del camino, los Filis han terminado por desplomarse. Y este año se repite la historia.

“Es agosto, no es mayo ni junio. Tenemos que hacer todo lo que haya que hacer para ganar”, dijo Thome, consciente que el camino se aproxima aceleradamente a su final.

El más grande inconveniente de los Filis ha sido la fragilidad de su pitcheo. No hay un líder y con excepción de Milton, los demás abridores han quedado en deuda.

Y más grave, es que mientras los Filis pierden 13 de sus últimos 20 juegos, los Bravos ganan 17 de sus últimos 22. De modo que deberán apurarse porque si no se irá el momento.

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