- Protestan con pancartas por el traslado del sacerdote a Yalí
Silvia González Siles/Corresponsal
JINOTEGA.- Ni súplicas, ni lágrimas, mucho menos más de mil firmas recabadas por la feligresía de 20 comunidades que respaldaban al padre Douglas Araica para evitar su traslado al municipio de San Sebastián de Yalí, lograron conmover al obispo Pedro Lisímaco Vílchez, quien mantiene firme su decisión de efectuar los cambios en la Diócesis de Jinotega.
VÍLCHEZ AUSENTE
Como muestra de su decisión irrevocable, el obispo Vílchez no se presentó a presidir como de costumbre la eucaristía en honor a la Virgen de Los Ángeles, donde niños y niñas acostumbran recibir el santo sacramento a través de la Primera Comunión.
Sin embargo, más de dos mil feligreses provenientes de distintos lugares de Jinotega se desbordaron hacia el acto litúrgico y esperaron por más de una hora la presencia del Obispo, pero éste optó por no asistir, previendo los reclamos y descontentos de la feligresía por el cambio del sacerdote que permaneció 30 años al frente de la parroquia Los Ángeles.
El padre Araica evitó referirse al tema en la homilía que ofició después que el Obispo le llamara la atención. El padre Francisco Blandón Meza, vocero de la Diócesis de Jinotega, reveló que “se le hizo una amonestación para que por favor guardara su compostura como sacerdote”.
NO ESTÁ FORZADO
A su juicio, el padre Douglas no está forzado a irse a Yalí, “el puede pedir que lo dejen como vice párroco de la Iglesia Los Ángeles o haciendo otro oficio dentro de la misma parroquia, o bien atender alguna capilla de la ciudad para no afectarlo en su salud”, sugirió el vocero.
Algunos feligreses que no estaban de acuerdo con el traslado del padre Douglas Araica asistieron a la misa portando pancartas, otros portaban documentos con más de mil firmas de la feligresía, pero al final no tuvieron eco.