Ramón Pineda U.
Ante la polémica que ha suscitado el proyecto de adoquinar la carretera Jinotega-Matagalpa, quiero dar a conocer que como jinotegano sé lo que se quiere y conozco mejor que nadie el terreno que pisamos.
El señor Humberto Cuadra, en un artículo publicado en LA PRENSA el 30 de julio recién pasado, dice que los adoquines son usados en todo el mundo y pone como ejemplo puertos marítimos y parqueos de aeropuertos. Pero esos son terrenos secos y compactos, no comparados con el que hay entre Jinotega y Matagalpa.
Los adoquines son muy resistentes, pero colocados sobre lodo de nada sirven y mucho menos cuando el trabajo realizado no es de primera.
A los jinoteganos no nos molesta tanto el empeño del señor Cuadra en que la carretera sea adoquinada, como el hecho que nos falte al respeto. Sobre la última expresión en su artículo debo decirle que a los nicaragüenses siempre nos ha tocado “beberla”, porque el Gobierno siempre la ha “derramado” con funcionarios como él.