- Máxima seguridad en centros financieros de Washington y Nueva York por posible ataque de Al Qaeda
- Planes de ataque fueron conocidos a través de un ingeniero miembro de la organización terrorista, capturado
Agencias
Las autoridades de EE.UU. incrementaron ayer las medidas de seguridad en torno a importantes centros financieros, luego que un miembro de Al Qaeda capturado ofreció detallada información sobre la ejecución de posibles actos terroristas.
El ingeniero informático Muhammad Naeem Noor Khan, de 25 años, detenido en Pakistán hace varias semanas, es la fuente de la información que llevó a los servicios de inteligencia de Estados Unidos a dar la alerta sobre nuevos ataques terroristas. Fuentes de inteligencia citadas por The New York Times dijeron que Khan “había usado y ayudado a operar un sistema de comunicaciones secretas de Al Qaeda, por el cual la información se transfería mediante mensajes codificados”.
Un funcionario estadounidense dijo que la información ofrecida por Khan fue “la más detallada y precisa que jamás he visto en mis 24 años de carrera”, y otro funcionario de inteligencia agregó “que la captura abrió una ventana a los métodos, el contenido y la distribución de las comunicaciones de Al Qaeda”.
Según fuentes pakistaníes, Khan, conocido también como Abu Talha, domina el inglés. El joven ingeniero aseguró a los investigadores que había visitado Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y otros países, y que fue uno de los miles de pakistaníes que recibieron instrucción en Afganistán bajo el régimen talibán en la década de 1990.
El Gobierno de Estados Unidos anunció este fin de semana el aumento de las medidas de vigilancia en torno a algunas instituciones financieras en Nueva York, Nueva Jersey y Washington, al tener información sobre planes terroristas.
Funcionarios del Gobierno han dicho que el aumento del nivel de alerta se debe a información creíble obtenida por la CIA “después del arresto de una figura de Al Qaeda en Pakistán”.
SEGURIDAD EXTREMA
El secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Tom Ridge, puso el domingo en alerta especial al sector de servicios financieros de las ciudades de Nueva York y Washington, así como al del norte del Estado de Nueva Jersey, vecino de la metrópoli neoyorquina.
En concreto, Ridge anunció que Al Qaeda podría planear atentados contra las sedes del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial (Washington); del banco Citigroup y la Bolsa (Nueva York) y de la empresa de inversiones Prudential Financial (Newark, Nueva Jersey).
En Wall Street se registró una leve caída del valor de las acciones a pesar de los intentos, por parte de las autoridades estadounidenses, de calmar el nerviosismo de los inversores asegurándoles que las condiciones son de alta seguridad en todos los posibles blancos del terrorismo.
La Policía amplió su presencia tanto alrededor de la Bolsa de Nueva York como de otras empresas e instituciones, con controles adicionales de vehículos en los puentes y túneles de la ciudad, y en lugares de mucho tránsito de personas, como estaciones de trenes y salidas de metro.
También se ha restringido el tránsito de camiones en las cercanías de la Bolsa y en algunos puentes y túneles de la ciudad; en Nueva Jersey se han puesto barreras en las cercanías de la sede de Prudential, una de las mayores firmas de inversión de EE.UU.
Varios vehículos policiales y agentes vigilan también las oficinas generales de Citigroup, situadas en uno de los mayores rascacielos de Manhattan.
LECCIÓN APRENDIDA
El presidente de EE.UU., George W. Bush, ha comenzado a tomar nota de las recomendaciones de la comisión independiente que investigó los atentados del 11 de septiembre.
Ayer pidió al Congreso la creación del cargo de director nacional de inteligencia, una de las medidas que le exigió el órgano investigador tras constatar que los fallos de inteligencia, en especial de coordinación, contribuyeron a que los ataques no fueran detectados y evitados.
Aparte de hacer caso de las recomendaciones de la comisión del 11-S, Bush intenta así ganar puntos de cara a las elecciones de noviembre, porque su rival, el demócrata John Kerry, ha hecho de la reforma de los servicios de inteligencia uno de los pilares de su campaña.