Boanerges Méndez Cajina
El nombramiento como Procurador General de la República del doctor Alberto Novoa Espinoza me tomó por sorpresa, no porque dude de las cualidades jurídicas y morales del mencionado profesional sino por la forma en que fue retirado anteriormente del cargo que ostentaba.
El doctor Novoa es hombre honesto, humanista y sincero, y ahora como Procurador tiene una gran responsabilidad pues le toca luchar contra ese monstruo que nos está carcomiendo y que no nos deja avanzar que es la corrupción. La lucha es dura pues hay que enfrentarse a poderes económicos, políticos e inclusive eclesiásticos, que harán todo lo posible para entorpecer la labor de Novoa, pero sé que saldrá adelante.
Este nombramiento retorna la esperanza perdida, pues da rabia la impotencia de ver cómo delincuentes de cuello blanco se pasean por las calles mostrando sus bienes mal habidos y burlándose de la pobreza del pueblo. Espero que el Presidente de la República apoye al doctor Novoa en su gestión y que no eche pie atrás en esta lucha titánica a la que tendrá que enfrentarse.