- Edgar Martínez hacia el final
Jorge Ortiz CerveraEspecial El Nuevo Día /OAKLAND
Si Edgar Martínez todavía estuviera bateando para .300 y empujando más de 100 carreras cada campaña, la decisión de cuándo retirarse se le haría mucho más complicada.
Eso fue lo que le pasó en los últimos años. Los efectos de la edad y las lesiones se sentían cada vez más —las rodillas hace tiempo que no funcionan como deben, y los músculos de las piernas siempre están al borde de un estiramiento— pero a fin de cuentas él seguía disparando líneas por todo el parque.
¿Cómo iba a retirarse cuando en tres de sus últimas cuatro campañas había llevado por lo menos 98 carreras para el plato?
Esta temporada no ha sido así. El bateo se le ha ido al piso a los decepcionantes Marineros de Seattle, y Martínez no ha respondido como en el pasado.
A pesar de estar pegándole mejor a la pelota últimamente, su promedio se encuentra en apenas .254, más de 50 puntos por debajo de su marca de por vida de .312. Además tiene siete jonrones y 44 impulsadas, cifras bajas para él.
Martínez, de 41 años, reconoce que es más fácil enfrentar la posibilidad del retiro dada la realidad de que su productividad ha mermado, aunque todavía no está listo para decidir.
“En estos momentos no estoy seguro, y por eso no me inclino a una cosa o la otra”, expresó. “Le voy a dar un poco más de tiempo para ver cómo me sigo sintiendo. Todavía me siento que puedo jugar y puedo producir, y cuando uno se siente así, es muy difícil tomar una decisión, aunque no me ha ido bien”, dijo.
Los Marineros, sumergidos en lo más profundo de la División Oeste de la Liga Americana, ya han empezado a desprenderse de veteranos. En recientes semanas han licenciando a John Olerud y han enviado a Rich Aurilia a San Diego a cambio de un par de medias sanitarias (o algo así)
Dada la popularidad de Martínez en Seattle, donde ha jugado desde el principio de su carrera en las Mayores en el 1987, es dudoso que el veterano bateador designado reciba ese mismo tratamiento.
De hecho, el equipo tiene programado un evento promocional en el que regalará ositos de peluche con cara parecida a la de Martínez a los primeros 15,000 niños que asistan al partido del 10 de agosto.
¿IRÁ A COOPERSTOWN?
Edgard Martínez ya no tiene un puesto diario en la alineación, dado que los Marineros le están dando un vistazo al corpulento novato Bucky Jacobsen, de 28 años. “No he estado en esta situación nunca en mi carrera”, señaló. “Es algo muy diferente para mí”.
Ahora falta saber si se unirá a su coach de bateo, Paul Molitor, entre los consagrados que son exaltados al Salón de la Fama. Martínez indicó que por ahora ese tema lo tiene sin cuidado.
“Según me dicen personas con quien hablo, tengo oportunidad. Yo creo que mientras uno juega, la concentración en el trabajo que uno tiene que hacer es tanta que no le da tiempo a uno pensar en nada de eso’’.