Edward Martínez quiere seguir estudiando y demostrar que es tan capaz como cualquiera.

Edward superórechazo social

Estudió y trabaja en el Inatec Arlen Pérez “De niño era una persona retirada por mi discapacidad. Tenía el autoestima baja, no me relacionaba con los muchachos. No estuve en una escuela especial, sino que normal y lo que más me costó fue la relación del amigo, no tuve buenos amigos, ahora si los tengo» […]

  • Estudió y trabaja en el Inatec

Arlen Pérez

“De niño era una persona retirada por mi discapacidad. Tenía el autoestima baja, no me relacionaba con los muchachos. No estuve en una escuela especial, sino que normal y lo que más me costó fue la relación del amigo, no tuve buenos amigos, ahora si los tengo» expresó Edward Martínez, quien padece de una parálisis cerebral desde que era muy pequeño.

“Me hicieron una transfusión de sangre en el cerebelo y me afectó la parte físico motora porque la sangre no era compatible. La transfusión me la hicieron porque nací con una enfermedad que se llama hepatitis”, agregó.

Edward tiene 35 años, vive solo en Altagracia, trabaja en la Dirección de Rehabilitación profesional del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) y lleva un curso en diseño gráfico. Este es uno de los jóvenes atendidos por el Inatec en el trabajo que realiza con los llamados «sectores vulnerables». Cuando su mamá murió, Edward tenía seis años.

Cuando tenía 19 años, su padre se fue a Estados Unidos y no se lo llevó porque le costó conseguir el certificado que establecía que no era apto para realizar el servicio militar, establecido en el régimen sandinista en los años ochenta.

QUIERE SER FÍSICO CULTURISTA

Durante seis años vivió en la Iglesia Bautista Masedonia, donde lo apoyaron incluso económicamente. Trabajó en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social y cuando lo despidieron, un amigo llamado Martín le comentó de los cursos en el Inatec.

Actualmente trabaja para el Inatec dejando correspondencia, dando asesoría técnica a los diferentes oficinas, haciendo los viáticos de transporte, taxi, y además le ayuda a la secretaria.

En el futuro, Edward quiere seguir estudiando y como quiere convertirse en un físico culturista, entrena dos horas diarias. Otro de sus sueños es llegar a ser presidente de Nicaragua.

“Si fuera presidente de la República, pensaría lo que dejó el anterior (presidente) para controlar los lugares que no se ocuparon y dar trabajo a las personas con discapacidad y ayudarlas. Las alentaría a seguir adelante, como los muchachos del área de rehabilitación lo hicieron conmigo», finalizó.

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