- Viene en agosto a firmar contrato con occidentales
Edgard Rodríguez C.
Chinandega realizó su primera gran transacción sobre la nueva perspectiva del beisbol profesional, al contratar ayer al panameño Roberto Kelly, como su manager.
Kelly, un destacado jugador que militó durante 14 años en el beisbol de Grandes Ligas, llegará al país en la segunda semana de agosto para la firma del acuerdo.
“Ya hemos ultimado todos los detalles del contrato y lo único que nos falta es ponerlos en el papel”, aseguró Guillermo Obregón, presidente del Chinandega.
Obregón añadió que el canalero volverá luego el primero de septiembre para tomar las riendas del equipo y dirigir sus entrenamientos previos a la temporada.
Kelly viene de dirigir a los Diablos Rojos, en la Liga Mexicana de Beisbol Profesional y causó buena impresión al rescatar al equipo y meterlo a los play offs.
“Es un buen manager, tiene autoridad, experiencia y sabe de beisbol. Chinandega hizo una buena escogencia con Kelly”, señala el zurdo Oswaldo Mairena.
Mairena fue conducido por Kelly en los Diablos Rojos, y la vez, fue el principal enlace para la contratación del panameño, que también jugó con los Diablos.
LOS ANTECEDENTES
Kelly fue firmado por René Picota y Fred Ferreira para los Yanquis de Nueva York en 1982. Cinco años después, era el centerfielder de los Bombarderos.
Su primer gran impacto lo provocó en 1989, cuando cerró con 302 puntos de promedio y se estafó 35 bases, mientras lucía muy seguro a la defensiva.
En 1991, Kelly se convirtió apenas en el quinto Yanqui en coleccionar una temporada 20-20, en robos y cuadrangulares con 20 trancazos y 35 asaltos.
Y justo cuando sus ponches comenzaron a incrementarse y su promedio decreció, los Yanquis lo canjearon para abrirle espacio al joven Bernie Williams.
Kelly realizó entonces, un tour por los Rojos, Bravos, Expos, Dodgers, Minnesota y Seattle, Texas y Yanquis, con quienes se retiró en el año 2000.
LOS DETALLES
Bateador de 290 puntos en más de mil partidos (1,337), Kelly le quebró un no hitter con dos outs en el noveno inning a Dave Steib, de Toronto, el 4 de agosto de 1989.
Su mejor average al bate fue .323 en 1993. Su mayor cantidad de jonrones 20 en 1991, año en el que también remolcó 69 carreras, lo máximo durante su trayectoria.
Tres veces se robó más de 30 bases, incluyendo las 42 de 1990, que lo ubicaron tercero detrás de Rickey Henderson de Oakland (65) y Steve Sax, de los Yanquis (43)