Benjamín Guerra
Creo que todos los nicaragüenses honrados y trabajadores saben que estamos dominados por un 30 por ciento de corruptos. La ciudadanía no corrupta de dentro y fuera de Nicaragua tiene el deber y el derecho de botar del Estado a los políticos corruptos, a través de un voto que sea bien planificado, para no elegir más a ningún miembro o asociado de estas mafias.
Patrióticamente debemos unirnos. Somos el setenta por ciento dentro de Nicaragua más otro gran porcentaje de los que viven en el exterior, para apoyar una solución, tajantemente democrática que permita zafarnos de los corruptos y no seguir siendo el pato de la fiesta de los corruptos. A éstos hay que hacerles pagar, con las leyes de un verdadero Estado de Derecho, enviarlos a las cárceles del país y pasarles la factura por los bienes mal habidos.