- Fuente militar dice que Ejército nica quiere preservar los misiles IGLA o aguja, conocidos como SAM-16
Luis Felipe Palacios
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, mostró ayer su disposición a discutir la destrucción de hasta el último de los cohetes portátiles SAM-7, si ven que el Gobierno de Estados Unidos los compensa de otra forma.
“Si acaso vemos que Estados Unidos compensara de otra forma al país y al Ejército, pues podríamos discutir la ultimación de todos los misiles”, dijo el jefe militar tras participar en una maniobra militar en el polígono nacional de tiro El Papalonal.
Explicó, sin embargo, que la destrucción total de los misiles tierra-aire también tiene que ser discutida dentro del plan del balance razonable de fuerzas a nivel regional, que inicia en septiembre y culmina “teóricamente” en diciembre.
REUNIRÁ CON MYERS
Carrión –quien viajará el primero de agosto a Washington, Estados Unidos y se reunirá en el Pentágono con Richard Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de ese país–, reveló que en su encuentro con el secretario de Estado, Colin Powell, a finales de 2003, le expresó que el Ejército nicaragüense podría quedarse con un 10 ó 20 por ciento de sus misiles.
“Tenemos suficientes misiles. Se utilizan dos o tres misiles para cada avión enemigo o amenaza, y una cantidad suficiente, 15 por ciento, 20 por ciento, que fue lo que le dijimos al secretario Powell, o el 10 por ciento, es suficiente misiles”, expresó Carrión ayer.
Precisó que con unos 400 cohetes portátiles, de los 2,100 misiles que tienen en su inventario, pueden proteger la defensa anti-aérea del país.
“Hemos dicho que podemos reducir un número relativo de misiles y siempre aspiramos a quedarnos con algunos, sin embargo la posición última la tendrá el Presidente (Enrique Bolaños) con la Asamblea Nacional, que son lo que pueden determinar la cuantía de las armas defensivas del país”, señaló.
SALVAR SAM-16
Según una fuente militar, el objetivo de la institución sería preservar los misiles IGLA o aguja, conocidos como SAM-16, que es una versión superior de los SAM-7.
El SAM-16 es un misil guiado por el calor y por el contraste, o sea por la silueta del medio que capta su objetivo, contrario al SAM-7 que es guiado únicamente por calor.
Otra de las diferencias, según el informante, es que el SAM-7 tiene un alcance de altura de 2,500 metros y en distancia de hasta 4,200 metros, velocidad de 250 metros por segundo y batería cambiante; mientras que el SAM-16 tiene un alcance de 3,500 metros en altura y en distancia de 5,000 metros, velocidad de 350 metros por segundo y la fuente de poder es reutilizable.
Además, agregó, el SAM-7 tiene una vida útil de 10 años; mientras que el SAM-16 tiene una vida útil de hasta 40 años, conservado debidamente.
¿GUERRA DESAUTORIZA?
El ministro de Defensa José Adán Guerra dijo, posterior a las declaraciones del general Javier Carrión, que “con Estados Unidos, también debemos de aclarar, nunca hemos hablado de intercambio o de cambio de misiles por armas”.
“Esto no es una política que tiene el Gobierno de Estados Unidos, sin embargo puedo decirle a estas altura que tenemos unas relaciones excelentes”, expresó.
Informó, además, que tienen “una cartera de proyectos, pedimentos y de ayuda que hemos estado discutiendo con las autoridades civiles y militares de Estados Unidos y también hemos pedido fortaleza para combatir el narcotráfico en nuestras costas y mares, también a través de medios aéreos”.
Anunció que Oscar Santamaría, secretario del Sistema de Integración Centroamericana, y el secretario ejecutivo de la comisión de Defensa y Seguridad de Centroamérica, Erick Vílchez, asistirán como invitados de honor a la segunda voladura de 333 misiles SAM-7, a efectuarse en los próximos días.