- Urge cambiar el sistema político y el modelo económico, advirtió el líder sandinista
- Aclara que propone una“democracia directa” y no un sistema parlamentario
Eduardo Marenco Tercero
El líder del FSLN, Daniel Ortega Saavedra, propuso una vez más un cambio de régimen político y de modelo económico, pues a su juicio el modelo neoliberal ha fracasado y la democracia representativa también, maquillando así su reciente propuesta para instaurar un sistema parlamentarista, que ha sido rechazada por diversos sectores.
“Es urgente, en Nicaragua, cambiar el sistema político por una democracia directa, donde el pueblo, los trabajadores y los votantes no entreguen su poder a representantes, sino que ese poder siga residiendo en el mismo pueblo”, dijo ayer Ortega, durante la celebración del 25 aniversario de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), en un auditorio de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) en Managua.
La idea, dijo Ortega, “es que los representantes sean empleados del pueblo”, pues el actual sistema —presidencialista y concebido en la Constitución de 1987 cuando él era Presidente— ha llevado “corrupción y desprestigio a las instituciones democráticas”.
“Que el Presidente deje de ser un rey”, añadió Ortega, a pesar de que el actual mandatario, Enrique Bolaños, gobierna en una precaria situación debido a que la mayoría parlamentaria es controlada por Ortega y el caudillo del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Arnoldo Alemán Lacayo, quien está prisionero por actos de corrupción.
ENEMIGO DEL LIBRE MERCADO
También se hace necesario, recalcó Ortega, cambiar la política económica basada en el libre mercado y en la desregulación estatal, pues según su criterio, este modelo impuesto por la banca multilateral “ha fracasado” y además, “se han creado las condiciones para el cambio del modelo económico”.
Dijo que resulta impensable que Nicaragua importe granos básicos y hortalizas, teniendo miles de hectáreas de tierra óptimas para sembrar, y que, por lo tanto, se debe ayudar a la producción nacional para que compita con la producción agrícola subsidiada por los Estados europeos y por el Gobierno de Estados Unidos.
EL FRACASO DE LAS AFP
Daniel Ortega reanudó ayer su crítica al fracasado sistema de Administración de Fondos de Pensiones (AFP), el cual —según su criterio— fue impuesto en Nicaragua hace siete años, y nunca fue apoyado por el Frente Sandinista.
«Después de siete años de chantajes al país, el Banco Mundial acepta que ese sistema es un fracaso, y fueron ellos los que impusieron ese sistema bajo el chantaje y la amenaza», apuntó.
Ortega no hizo una propuesta concreta de cómo salvar el sistema de pensiones de los asegurados nicaragüenses y en su diatriba no especificó qué solución encontrar al problema. Al mismo tiempo, dijo que hay un recurso por inconstitucionalidad de la ley creadora de las AFP, el cual debe fallar pronto la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
NO ES SISTEMA PARLAMENTARIO
Aunque se entiende que Daniel Ortega propone un sistema parlamentario para que él resulte electo Primer Ministro, el líder rojinegro reiteró ayer que lo que propone es “una democracia directa”, sin especificar su funcionamiento.