Casas de ripios de madera en las comunidades costeñas son utilizadas por pobladores para las instalaciones de antenas de radios de comunicación que les permite comunicarse con supuestos narcotraficantes colombianos al momento que son perseguidos por la DEA o la Fuerza Naval.

Estado desarticulado contra el narcotráfico

Sergio León/Corresponsal El peso de la lucha contra el narcotráfico en las regiones autónomas del país, ha recaído particularmente en las autoridades militares, policiales y judiciales, sin que el Estado como tal haya logrado articular una estrategia de enfrentamiento a esa amenaza social, que involucre toda la potencialidad de sus diferentes instituciones. LA PRENSA realizó […]

Sergio León/Corresponsal

El peso de la lucha contra el narcotráfico en las regiones autónomas del país, ha recaído particularmente en las autoridades militares, policiales y judiciales, sin que el Estado como tal haya logrado articular una estrategia de enfrentamiento a esa amenaza social, que involucre toda la potencialidad de sus diferentes instituciones. LA PRENSA realizó un recorrido por distintos municipios caribeños con efectivos de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, quienes en situación de desventaja, constituyen uno de los grandes pilares contra el tráfico de drogas en esa zona del país

PROLIFERAN RADIOS SIN CONTROL EN SELVA COSTEÑA

BLUEFIELDS.- El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Naval en la Costa Caribe de Nicaragua, el capitán de corveta, Ángel Fonseca Donaire, señaló que en las comunidades de las regiones autónomas muchos pobladores tienen radios de comunicación, los cuales operan legalmente, pero sin ningún control por parte de los operadores de Telcor.

“Aquí cualquiera compra una radio y la instala para sus fines comerciales de pesca, pero para otros (pobladores), esta es una fachada para sus actividades ilícitas. Aquí no hay control de frecuencia. Nosotros no podemos detectarlos porque hablan en claves. No puedo precisar las cantidades de radios que hay, pero sí puedo decir que hay bastantes, entre pescadores y no pescadores. Hay muchas radios en manos de particulares”, enfatizó Fonseca.

NO CUANTIFICAN ANTENAS

A la proliferación de medios de comunicación (radios aficionados y teléfonos satelitales) en zonas costeras del Caribe de Nicaragua, se suman cantidades no cuantificadas de antenas parabólicas instaladas en casas de ripios de maderas en muchas comunidades de las regiones autónomas, así como también grandes edificaciones de concreto que contrastan con la situación económica real de las comunidades. Los propietarios de estos inmuebles no cuentan con actividades económicas visibles que les permita sostener estos beneficios.

“Son bastantes radios de comunicación que hay en las comunidades. Muchas lanchas rápidas llegan a las costas de las comunidades y los comunitarios quieren que se las dejemos para que las trabajen, pero tenemos la experiencia de dejarle a los comunitarios una lancha rápida recuperada al narcotráfico y ellos se la vendieron en 60 mil córdobas a un particular. Ya no les facilitaremos más pangas porque ellos las venden”, comentó Fonseca.

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