La falta de lluvias en municipios de estelí mantiene resecos los suelos, lo que no permite la germinación de las plantas.

Campesinos sin alimentos por sequía

En todos los límites del departamento de Estelí, los agricultores perdieronsus cultivos de granos básicos, por lo que afectados piden al Gobierno la implementación de programa especial que permita aliviar la crisis en el campo Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELI Los cinco hijos de la campesina Feliciana Castillo, han comenzado a sufrir por la falta de alimentos. […]

  • En todos los límites del departamento de Estelí, los agricultores perdieronsus cultivos de granos básicos, por lo que afectados piden al Gobierno la implementación de programa especial que permita aliviar la crisis en el campo

Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELI

Los cinco hijos de la campesina Feliciana Castillo, han comenzado a sufrir por la falta de alimentos. Ella perdió todos sus cultivos de maíz y frijoles en la comunidad Las Jabillas, municipio de San Nicolás, a 25 kilómetros al suroeste de Estelí.

“Mis hijos están perdiendo mucho las clases, porque no tengo alimentos para darles en el desayuno, mucho meno en el almuerzo”, afirma esta pobre mujer, que llegó al casco urbano del citado poblado a buscar ayuda.

NI CHILOTES, NI FRIJOLES CAMAGËES

En esta época, la señora Feliciana, ya tenía cosecha de chilotes para cocinar guisos y utilizarlos para sopas caseras, lo mismo que frijoles camagües.

Tradicionalmente los campesinos como doña Feliciana, venden en el mercado los chilotes de maíz y frijoles camagües para llevar ingresos económicos al hogar.

“Para este tiempo, nosotros también intercambiamos los chilotes y los frijoles camagües por azúcar, jabón, sal y otros productos para el hogar, pero desgraciadamente este año perdimos todo”, expresa Feliciana.

COMUNIDADES AFECTADAS

Entre las comunidades afectadas de San Nicolás, sobresalen, Las Tablas, San Marcos, Jícaro, Los Bordos, Limones #1 y 2, Ocotillo, Montañita, Paso Real, Salmerón, Palo Blanco, Jabillas, Cuanijiquil, Santa Clara, Hato Viejo, Majada, Limay, Rodeo Grande, Jocote Mico, El Espinito, Guingajapa, Las Puertas y La Sirena.

Todas estas comunidades están ubicadas en la parte baja del municipio, mientras que en las situadas en la zona alta, los agricultores al menos cosecharán para recuperar la semilla que utilizaron.

“Lo perdimos todo. Esto es una tragedia. Estamos viviendo bajo la misericordia de Dios”, exclama Jerónimo Zamora Ramírez, alcaldito de las comunidades de Los Bordos, Las Tablas, Jícaro, San Marcos y Los Limones.

FUERTE PRESIÓN

Los miembros del Comité de Desarrollo Comunitario, indican que en San Nicolás se perdieron 4,368 manzanas de maíz y frijoles, que significan un porcentaje superior al 90 por ciento, en perjuicio de 8,736 personas, casi el total de la población del municipio.

En esta localidad, los pobladores de la zona rural han comenzado a presionar a las autoridades de la Alcaldía Municipal para que los abastezca de alimentos, al recrudecerse la hambruna provocada por la sequía que causó la pérdida total de los cultivos.

El alcalde Mario Josué Rocha González, señala que diariamente está recibiendo a decenas de familias campesinas, que se presentan a la Alcaldía a pedir alimentos.

“Este Gobierno Local es pobre, nosotros estamos incapacitados para darle respuesta a casi ocho mil personas que perdieron sus cultivos de granos básicos”, asevera Rocha González.

“Aquí hay desesperación de la gente, pero no podemos darle respuesta porque carecemos de recursos”, relata el alcalde, en el propio instante que recibía en su despacho al señor Jerónimo Zamora Ramírez, dirigente comunitario del poblado Los Limones #2, que llegó a pedir alimentos.

COMERCIO EN QUIEBRA

Los pequeños establecimientos comerciales situados en el casco urbano de San Nicolás, entraron en un proceso de quiebra, dado que los campesinos, son sus principales clientes y perdieron sus cultivos de granos básicos.

Los propietarios de las tiendas de ropas y las pulperías, afirman que los principales afectados con la sequía son los comerciantes, provocando el desabastecimiento de productos básicos y suntuarios.

“Estamos con las manos arriba y en quiebra. Esta sequía nos afectó a todos por igual”, manifiesta Inés Arias Trujillo, propietario de una pulpería, situada en la calle central de la localidad.

Arias Trujillo, advierte que los comerciantes este año sufrirán pérdidas incalculables, en vista de que sus principales ganancias las obtenían de la compra y venta de frijoles y maíz.

“Uno de nuestros mejores negocios ha sido la compra y venta de frijoles, pero ahora ¿de dónde vamos a coger eso, pregunto, si todo se perdió?” refiere.

AGUA SE AGOTA

En las distintas comunidades afectadas por el fenómeno natural, el problema de la escasez del agua potable se agudizó en los últimos meses, provocando un serio trastorno a la población, aunado a la falta de alimentos.

El agotamiento de las fuentes de agua, también afecta las reses, teniendo los propietarios de ganado que recorrer varios kilómetros para aguar sus animales, que además sufren el problema con los pastos.

“Todo se acabó, hasta el agua potable estamos perdiendo por la misma sequía. El agua de los pozos se ha profundizado. Esto es alarmante”, señala don José Ramón Rayo, alcaldito de la comunidad El Hato.

El agricultor Rayo, achaca la sequía a la indiscriminada tala de bosques y a la falta de conciencia de las personas para el cuido del resto de recursos naturales.

Rayo, pronostica que la reducción de las lluvias de manera alarmante, pone en grave riesgo de hambruna a casi nueve mil habitantes de San Nicolás.

Vaticina que la falta de alimentos y agua, podría desencadenar en un brote de enfermedades como desnutrición y diarrea entre las poblaciones afectadas.

LLAMADO AL GOBIERNO

Los miembros del Consejo de Desarrollo Comunitario Municipal de San Nicolás se declararon en estado de emergencia y demandan del Gobierno y organismos nacionales e internacionales, la implementación de programas especiales para paliar la problemática.

El Concejo Municipal, integrado por liberales y sandinistas, urgió de las autoridades del Gobierno central, que pongan en marcha un programa especial de “Alimento por trabajo” para combatir la hambruna que se ensaña sobre las 32 comunidades, que integran el municipio.

Los concejales afirman que han sido abandonados a su suerte por el Gobierno central, así como por instituciones públicas que tienen presencia en el departamento.

“DIOS NOS AYUDE”

Con las ganancias que le generaran la cosecha de maíz y frijoles, el agricultor Santos Alfaro Aguirre, tenía grandes planes, entre ellos quedar solvente de deudas y comprar ropa y calzado para sus hijos.

“Mis hijos tendrán que decirle adiós a la ropa y zapatos nuevos, quizás en la siembra de postrera Dios nos ayude”, afirma Alfaro Aguirre, habitante de la comunidad Raúl González, al oeste del municipio de Condega.

NADIE LE PRESTA

Al perder todos sus cultivos, a Alfaro Aguirre, nadie confía en otorgarle un préstamo personal, ni mucho menos conseguir alimentos en concepto de crédito, porque no tiene bienes con qué responder, más que una planicie abatida por la sequía.

“Aquí todo se acabó. Perdimos todos nuestros cultivos”, dice Luis Arturo Chacón, al mostrar los plantíos de granos básicos destruidos por la falta de agua.

“TENEMOS QUE EMIGRAR”

Para don Julián Cruz Morán y su hija María de la Cruz Cruz Herrera, la única alternativa que avizoran en el futuro inmediato, es trasladarse a Honduras o Costa Rica.

“Los únicos ingresos que nosotros obtenemos para nuestro hogar son los que hemos ganado trabajando en Costa Rica y Honduras, aquí en Nicaragua carecemos de empleos y hasta lluvias”, manifiesta María de la Cruz.

Don Julián Cruz Morán perdió todos sus cultivos y lo único que le queda es prepararse para la siembra de postrera o emigrar a los países vecinos.

“Creo que tendremos que irnos de viaje porque aquí no hacemos nada, sólo pérdidas tenemos y nuestros hijos necesitan alimentos, ropa y calzado”, considera la hija del señor Cruz Morán.

PÉRDIDAS TOTALES

Datos oficiales del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) dan a conocer la pérdida en el departamento de Estelí de 9,588 manzanas de granos básicos, entre frijoles, maíz y sorgo.

Según las estadísticas del Magfor, la siembra total ascendió a 24,831, entre ellas 13,787 de maíz, 8,833 de frijoles y 2211 de sorgo.

En maíz las pérdidas ascienden a 5,428 manzanas, de frijoles a 3,705 y sorgo a 455, sin embargo Justo Pastor Mendoza, presidente interino de la Unag, apunta que los daños son mayores.

“Los daños en los cultivos oscilan entre el 60 al 80 por ciento en el departamento, mientras que lo que queda, su rendimiento productivo será mínimo”, comenta.

El responsable departamental de precios y mercado del Magfor, Luis Enrique Talavera López, asegura que los precios de los granos básicos se dispararon de manera exagerada, a consecuencia de la sequía.

De acuerdo a Talavera López, los frijoles rojo chile y negro, se cotizan en el mercado a 620, 560 y 390 córdobas el quintal, respectivamente. En tanto, el quintal de maíz se cotiza entre 195 a 200 córdobas y el sorgo a 180.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí