- Entre los afectados hay familias nicaragüenses
Josué Bravo
Roman, Times, serif»>
Nuevo desalojo en Costa Rica
| Entre los afectados hay familias nicaragüenses |
Josué Bravo
Más de cien familias pobres, entre ellas nicaragüenses, quedaron literalmente en la calle al ser desalojadas ayer por más de cien policías de los terrenos donde vivían, en Los Guidos de Desamparados, al sur de San José.
Desde las 5:00 a.m. unos 120 policías y antimotines, acompañados de maquinaria pesada, desalojaron a unas 125 familias pobres de la finca El Mirador, porque los lotes eran propiedad del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU).
Según la Policía, las familias tomaron ilegalmente desde hace más de un año estos terrenos, donde construyeron precarias viviendas.
El desalojo estaba previsto a realizarse desde hace meses, pero un recurso de amparo interpuesto por los precaristas ante la Sala Cuarta Constitucional lo frenó, aunque ahora la Sala Cuarta lo declaró nulo.
El desalojo fue sin violencia, pues los afectados acataron la resolución judicial y no recurrieron a la violencia.
“Sólo se mostraron preocupados por la situación, pero han colaborado bastante”, dijo Luis Hernández, jefe regional de la Policía.
“Desde hace meses sabíamos que nos iban a desalojar. Ya nos habían dicho que nos retiráramos pero al ver las autoridades que no lo hicimos, pues vinieron a sacarnos”, asegura Sofía Alvarado.
Muchas familias ayer estaban angustiadas porque no sabían dónde pernoctar. Cristian Rodríguez lloraba en la vía pública junto a sus tres hijos. “No tengo dónde ir. Tengo tres hijos y soy madre soltera”, explica.
El ambiente era similar en el lugar. Se observaron personas desmantelando sus humildes ranchos, niños ayudando a sus padres, ropa en las calles y camiones retirando pertenencias y escombros.
Los precaristas indicaron que una señora, cuyo nombre es María Duarte, les había vendido el terreno pero ahora desconocen sobre su paradero.
Ayer las familias continuaban desmantelando sus humildes viviendas, pero rogaban la ayuda del Gobierno, para que por medio del Instituto de Mixto de Ayuda Social (IMAS), les ofreciera apoyo.
“No podemos hacer nada, sólo buscar ayuda porque casi todos no tenemos a dónde ir”, dijo Sonia Laguna, desalojada.