Randy Johnson, el brazo que todos desean en su staff.

¿A dónde irá?

No busca más dinero, sólo un chance de ganar Peter GammonsESPN Si Randy Johnson quiere alcanzar los 300 triunfos, ¿tendría que dejar Arizona? Pocos saben qué conflictos estarán arremolinándose en la mente de Johnson. Desde luego, resulta frustrante lanzar en forma espectacular para alcanzar los 4,000 strikeouts y ser calificado con una derrota, o lograr […]

  • No busca más dinero, sólo un chance de ganar

Peter GammonsESPN

Si Randy Johnson quiere alcanzar los 300 triunfos, ¿tendría que dejar Arizona?

Pocos saben qué conflictos estarán arremolinándose en la mente de Johnson. Desde luego, resulta frustrante lanzar en forma espectacular para alcanzar los 4,000 strikeouts y ser calificado con una derrota, o lograr una ventaja de 3-0 en la novena entrada e irse sin nada. Debido a su profundo respeto por la historia, Johnson quiere llegar tan cerca como pueda de los 300 triunfos.

Es la primera vez que este gran jugador integra un equipo malo, o, en este caso, uno devastado por lesiones. En los últimos 10 años, Johnson ha lanzado para seis equipos que terminaron en primer lugar, dos clubes que finalizaron segundos, uno que terminó tercero, y ahora los Diamondbacks, ubicados en el último puesto. Es cierto: los Marineros de 1998 estaban 48-59 cuando él fue transferido a los Astros, que terminaron 102-60 con un gran empujón de Johnson.

Según se informa, los parámetros de Johnson para aceptar una transferencia incluirían alguna garantía de juego de postemporada, de modo que los Yanquis y los Cardenales pasarían el corte. Pero podría ser que solamente los equipos con las tres nóminas más altas –Yanquis, Medias Rojas y Angelinos– logren hacer frente a su contrato.

San Luis no puede absorber los 16 millones de dólares de Johnson en 2005 (de los cuales 6 están diferidos), y renovar el contrato de Edgard Rentería, y tal vez más. Si los Angelinos pudieran llegar a un acuerdo transfiriendo sólo a Jeff Mathis, un receptor, quedarían económicamente ajustados, pero el propietario Arturo Moreno obtendría el impacto que su franquicia necesita.

Si Boston lo hace a través de algún convenio de tres partes, el cual involucraría a Nomar Garciaparra, la próxima temporada dispondría de menos de 20 millones de dólares para llenar huecos en las posiciones de campocorto, receptor, segunda base, primera base, un relevista y un abridor número 3.

Por el lado de los Yanquis, al parecer el único modo en que pueden responder a las necesidades de Arizona para 2005 es comprando la isla entera de República Dominicana y sacando todos los contrato malos que todavía figuran en los libros de los D-Backs.

Por su parte, Johnson tiene razón si cree fueron acuerdos poco felices los que llevaron a los D-Backs a esta posición; Curt Schilling, Lyle Overbay, Chris Capuano, Chad Moeller, Junior Spivey y Craig Counsell por Richie Sexson y Casey Fossum ha sido un desastre absoluto. Pero esta es también una muy buena organización, con mucho talento en cada nivel; probablemente más que cualquiera del Oeste, excepto los Rockies.

¿A LOS YANQUIS?

Randy Johnson no es un mercenario. No está exigiendo más dinero, más años o más beneficios. Está luchando cuerpo a cuerpo con la historia y con su reloj biológico. Es un artista, y ha trabajado muy duro para alcanzar la grandeza.

Ha visto jugar a Derek Jeter, conoce a Rivera y a Vázquez y a A-Rod y a Tom Gordon y a Jason Giambi, y se imagina lo que sería jugar para el manager Joe Torre, porque todo pelotero que respeta este deporte quiere jugar para él.

Pero Randy también es la cara del equipo que ganó una Serie Mundial en cuatro temporadas asombrosas. Es uno de los cinco mejores pitcheres zurdos que han existido y ésta sería la primera vez desde 1992 que lanza en septiembre para un equipo con marca perdedora.

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