Benjamín Guerra
El artículo del compatriota César Grijalva, titulado El 19 de julio y la Iglesia (LA PRENSA, 19 de julio del 2004), fue claro y objetivo al afirmar que los “arrepentidos” miembros del FSLN que robaron y masacraron a la población sin misericordia alguna, siguen burlándose de las leyes constitucionales y de las víctimas de sus ilegales acciones, al no devolver los bienes y propiedades ilegalmente tomadas y al no pagar condena judicial por los inocentes muertos.
Los que han amparado los actos delictivos contra la población indefensa, son tan culpables como los mismos que robaron y mataron a miles de nicaragüenses. Estos son delitos de lesa humanidad que no tienen prescripción judicial.
La Iglesia puede perdonarlos espiritualmente pero las víctimas nunca los perdonarán, hasta que paguen sus robos y crímenes de acuerdo a las leyes democráticas de un Estado de Derecho.