Las exportaciones bananeras generaron el año pasado 12 millones de dólares en divisas a Nicaragua.

Banano se resbala por falta de apoyo

Mario José Moncada Las exportaciones de banano continúan en el ranking de las diez primeras en importancia para Nicaragua. Aportaron el año pasado poco más de 12 millones de dólares, con el potencial de duplicarse. Sin embargo, la falta de financiamiento y el acceso a puertos en el Caribe, limitan un crecimiento Ver gráfico Considerada […]

Mario José Moncada

Las exportaciones de banano continúan en el ranking de las diez primeras en importancia para Nicaragua. Aportaron el año pasado poco más de 12 millones de dólares, con el potencial de duplicarse. Sin embargo, la falta de financiamiento y el acceso a puertos en el Caribe, limitan un crecimiento

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Considerada como la quinta fruta tropical de exportación a nivel mundial, la demanda en el consumo del banano muestra un crecimiento que debería ser aprovechada por Nicaragua para incrementar sus exportaciones, que entre el 2002 y el 2003 subieron en siete por ciento.

Sin embargo, aunque los 12.2 millones de dólares generados el año pasado por el sector resulta un cifra positiva, se queda muy lejos de los 27 millones de dólares de 1990, según un recuento del Banco Central de Nicaragua (BCN).

Especialistas en comercio internacional y productores admiten que la producción bananera de Nicaragua enfrenta tres grandes problemas que dificultarían aprovechar el crecimiento en el consumo de la fruta principalmente en Estados Unidos y Alemania: la falta de financiamiento, las áreas reducidas de siembra y los altos costos de transporte que se pagan para embarcar la fruta en puertos del Caribe de Honduras, principalmente.

“En Nicaragua hemos tenido un decrecimiento de la producción desde el paso del huracán Mitch, en 1998”, señala el especialista en comercio internacional, Roberto Brenes.

En ese entonces, en las plantaciones ubicadas en el Occidente se perdieron 850 hectáreas, equivalentes a casi el 50 por ciento de las actuales áreas, lo que significó dejar de producir al año más de dos millones de cajas para la exportación.

Además, Brenes recuerda que en los últimos años han aparecido otros productos con calidad exportadora, con lo que hasta cierto punto la producción bananera ha venido siendo sustituida por otros productos igualmente de gran importancia como el maní, las sandías y los melones.

Pero destacó que uno de los “cuellos de botella” es la falta de financiamiento para los productores, que ha restado incentivos para incrementar las áreas de siembra.

“Lo ideal sería aumentar la producción de banano para la exportación, y por el otro también seguir produciendo estos cultivos nuevos”, considera.

EL PEGÓN DEL TRANSPORTE

Para el gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Productos no Tradicionales (Apenn), Jorge Brenes, efectivamente en los últimos años las exportaciones de banano han mostrado un decrecimiento, confirmando que los productores de Nicaragua tienen “algunas desventajas” en comparación con sus colegas de Honduras y Costa Rica.

Señala que para exportar un contenedor de banano se necesitan tres mil dólares, tomando en cuenta los costos del transporte desde las fincas bananeras ubicadas en Chinandega, hasta los puertos en el Caribe de Honduras.

Por ello, indicó que es urgente invertir en un puerto en el Caribe nicaragüense para poder exportar la fruta hacia el mercado Europeo, donde se consiguen precios superiores de hasta un 30 por ciento.

Actualmente Nicaragua exporta su producción bananera hacia Estados Unidos, donde obtiene entre 11 a 12 millones de dólares anuales, por ser geográficamente cercano, pero precisamente por ello es un mercado saturado por las ventas de otros países latinoamericanos.

Para el representante de Apenn, una opción al problema también lo representa entrar al creciente mercado de Japón, otro de los mayores consumidores, donde habrían buenas oportunidades tomando en cuenta la presencia de puerto Corinto en la costa del Pacífico, desde donde se embarcaría la fruta hacia la nación asiática.

“Japón es un mercado que puede tornarse interesante para nosotros, en la medida que empecemos a buscar esas oportunidades”, añade.

LA AMENAZA EUROPEA

Las autoridades del Gobierno, como el director general de Comercio Exterior del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Álvaro Porta, admiten la presencia de estos problemas.

Pero señala que también se debe asegurar la comercialización del producto en condiciones favorables para países como Nicaragua, en referencia a la decisión de la Unión Europea (UE), de imponer aranceles a partir de enero del 2006 a las exportaciones bananeras procedentes de Latinoamérica.

El bloque de 25 naciones autorizó la semana pasada a la Comisión Europea, el máximo organismo ejecutivo, empezar a negociar con los países exportadores un régimen arancelario.

El gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Productos no Tradicionales (Apenn), Jorge Brenes, dijo que la medida sería perjudicial para las oportunidades de Nicaragua de buscar nuevos mercados en Europa.

Recordó que con la aplicación de aranceles la UE pretende proteger a sus productores domésticos como los ubicados en las Islas Canarias, así como a países de África, el Caribe y el Pacífico, conocidos como ACP.

Por ahora, la UE permite el comercio del banano bajo un sistema de cuotas de importación, a diferencia de las naciones que integran el llamado ACP que lo hacen libre de aranceles. Los productores latinoamericanos temen que, de aplicarse altos aranceles, las empresas transnacionales radicadas en la región se trasladen a los países ACP.

Para el experto en comercio internacional, Roberto Brenes, la situación es preocupante en la medida que los países que serían afectados por el arancel, busquen el mercado norteamericano.

“Eso podría significar una competencia directa en el asunto de los precios”, pronosticó.

Álvaro Porta, representante del Mific, responde que Nicaragua trabajará con un equipo integrado por funcionarios públicos y los productores “para exportar banano a Europa en condiciones favorables”, un mercado creciente sobre todo en los países nórdicos y del este.

“En este asunto realmente tenemos que hacer una buena negociación”, dijo, al agregar que Nicaragua se ha aliado con el resto de países productores de Latinoamérica.

Porta dijo que como parte de esa estrategia, se están haciendo las coordinaciones necesarias con las embajadas de Nicaragua en Bruselas, la capital política de la UE, y en la Organización Mundial de Comercio (OMC)

Las negociaciones con la UE deberán desarrollarse en los próximos meses. En Latinoamérica, la producción de banano es más competitiva, y la fruta es de mejor calidad que muchas de las producidas en las naciones ACP, lo cual también será un arma en las negociaciones.

LOS GRANDES

El banano es el quinto producto tropical comercializado internacionalmente, después del café, el caucho, el cacao y el azúcar.

Se estima que la producción mundial de banano alcanza los 70 millones de toneladas métricas anuales, siendo los grandes gigantes India con alrededor de 16 millones de toneladas y Ecuador con 6.5 millones de toneladas.

Pero si se trata de exportar la producción, los pesos pesados son Ecuador y Filipinas; mientras que Estados Unidos y Alemania, marchan a la cabeza como los mayores importadores.

El portal www.agrocadenas.gov.co, de Colombia, uno de los países productores, indica que Ecuador exportó 3.53 millones de toneladas métricas en el 2002, mientras que Filipinas logró 2.13 millones de toneladas.

En el otro extremo, Estados Unidos consumió 3.84 millones de toneladas métricas, seguido por Alemania con poco más de un millón de toneladas.

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