Marco A. Mayorga*
Roman, Times, serif»>Opinión económica
La industria láctea ante la encrucijada
Marco A. Mayorga*
La industria láctea de Nicaragua tiene un futuro alentador, pero requiere decisiones acertadas. En relación a 2002, la producción de leche ha crecido más del 50 por ciento, pero ante las oportunidades, aún es muy poco.
Es importante tratar por separado la leche fluida pasteurizada (con el problema de la leche en polvo… éste no es tema de este artículo) y los productos derivados o procesados de la leche.
Los productos derivados de la leche pueden diferenciarse: tecnológicos: los que requieren procesos y distribución de grandes inversiones: el queso cheddar, americano, derretido y mozarrella congelado; en diferentes presentaciones. Madurados: productos con procesos ligados a una cultura y regiones específicas: Gruyer, Camanbert, Blue Cheese, Parmesano, Manchego, Gouda, etc. Productos frescos: crema, queso de crema, Morolique (para freír), quesillo, queso ahumado y todos los productos que Nicaragua se especializa
Situación nacional y centroamericana: los productos madurados tienen un precio alrededor de cinco dólares por libra y es un producto de consumo reducido. Es utilizado principalmente en el sector turismo y un pequeño nicho nacional.
No requieren acciones concretas ni pensar en sustitución de importaciones. Tiene un precio que lo diferencia mucho. Costa Rica es el mejor imitador de madurados del área y le conviene altos impuestos de importación para asegurar el mercado centroamericano.
Guatemala cuenta también con una industria de madurados orientado al consumo interno.
El Salvador y Honduras tienen un gran consumo de productos frescos, pero la oferta interna no abastece su demanda.
Nicaragua es un gran productor de productos frescos. Es el único país con capacidad de producir para Centroamérica. Pero es más interesante el mercado étnico de Estados Unidos. Enfocarse y especializarse en crema, queso morolique y queso seco requiere un gran volumen y trabajo interno (calidad y comercialización). Luego se puede introducir quesillo, queso asado, queso ahumado, etc., con innumerables subproductos.
Lo que más le convenía a Nicaragua en Cafta (acuerdo comercial entre Centroamérica y Estados Unidos), es el libre mercado de los derivados de lácteos, pero se impuso la posición de Costa Rica: Impuestos de los importados (Costa Rica gana con los madurados) y cuota a Estados Unidos (Nicaragua pierde ante el gran potencial).
Costa Rica y El Salvador están realizando grandes inversiones en el área de productos tecnológicos, dejando rezagado a Nicaragua.
¿Qué estamos haciendo? Algo, pero muy poco. Lo expreso, porque continúo escuchando noticias que El Salvador, Honduras, Estados Unidos, etc. obstaculizan los lácteos de Nicaragua; y no es así. Son algunos nicaragüenses que por viveza exportan queso fresco informal de mala calidad, entonces son sorprendidos en inspecciones rutinarias … pero nadie enfoca la noticia del lado correcto.
Nicaragua debe tener un único y solo reto: producir leche de calidad refrigerada y Grado “A” para la industria láctea. Lo que significa gran esfuerzo y ejecución de cosas sencillas que todos conocen: higiene desde limpiar la ubre y lavarse las manos.
Nicaragua es de los pocos países que tienen un doble estándar. Un estándar en el mercado interno donde la producción y distribución de productos lácteos está en niveles sanitarios inaceptables: cada finca es un productor rudimentario y antihigiénico de queso y cada puesto de venta lo comercializa sin el más mínimo y elemental cuidado que requiere todo producto lácteo. Y deseamos construir otro estándar para la exportación.
No es sostenible para ningún país, convivir con un doble estándar en la industria láctea. Nicaragua perderá confiabilidad, perderá clientes y perderá mercado. No es posible coexistir con la amenaza, ningún país comprador tomará ese riesgo.
El cambio o lo hace Nicaragua, de lo contrario otro país toma la oportunidad (ya sucedió con los tecnológicos).
De continuar complacientes a lo interno, aceptando malos trabajos a cambio de afectar la salud, lo que haremos en poco tiempo es destruir el desarrollo lechero. El proceso informal de los lácteos es utilizado por los politiqueros como una herramienta electoral oponiéndose a cualquier intento de cambio.
El desarrollo de la industria láctea está basado en la exportación. Es indispensable la existencia de un solo estándar, una sola calidad de leche, una sola cadena de distribución en frío. La clase política y gobernante debe orientar sus acciones hacia el mismo objetivo. Hablar claro con todos los involucrados y no interferir que se acepte la realidad; indispensable para la supervivencia, modernización y desarrollo del sector lácteo de Nicaragua.
* El autor es empresario