- Mairena logra tercer triunfo consecutivo en los play offs mexicanos
Gerald Hernández
Oswaldo Mairena metió en la pelea a los Diablos Rojos de México en la Final de la Zona Sur de la Liga Mexicana de Beisbol, al vencer 6 por 3 a los Piratas de Campeche.
Los Diablos empataron la serie a un triunfo por equipo, guiados por el pitcheo dominante del zurdo Mairena, que sólo pudo ser descifrado oportunamente por el panameño Rubén Rivera con un jonrón productor de todas las carreras de los Piratas.
Mairena demostró ayer en el moderno Foro Sol de la capital mexicana que es el lanzador número 1 de los Diablos, al conseguir su tercera victoria en igual número de salidas en los play offs.
En la postemporada, Oswaldo ha vencido a los Leones de Yucatán, los Guerreros de Oaxaca y ahora los Piratas de Campeche, a quienes ayer les tiró ocho entradas para seis hits, incluyendo el bombazo de Rivera por el jardín derecho con dos a bordo y dos outs en el inicio del sexto episodio.
Como prueba de su dominio, en ningún otro inning tuvo a más de un corredor en las bases y en todo su recorrido únicamente regaló dos boletos y abanicó a cinco. En la postemporada lanza para 1.77 en 20.1 entradas.
El abridor de Campeche, Javier De la Hoya, no aguantó mucho en el duelo con el nica, al permitir un cuadrangular de dos carreras de Ray Martínez que abrió el marcador en el cierre del cuarto episodio.
De la Hoya se fue a las duchas en el quinto, cuando los Diablos se calentaron con un racimo de cuatro carreras, sobresaliendo un sencillo empujador de dos de José Luis Sandoval.
Mairena entró al sexto tirando para tres hits y ninguna carrera, pero luego de un out recibió doblete de Roberto Vizcarra y boleó a Willie Arano. Dominó al ex big leaguer Emil Brown para poner la entrada en jaque, pero Rivera lo sacudió para salvar a su equipo de la blanqueada, aunque no de la derrota, que fue sellada por el rematador Greg Hansell en la novena entrada.
La serie se traslada a Campeche para los siguientes tres juegos a partir de mañana. Mairena podría volver a tirar en el quinto partido si los Diablos están en problemas o en el sexto si van bien.