- Chocaron una camioneta y como los afectados reclamaron, les
sacaron un arma y amenazaron
José Adán Silva
Dos días después de haber obligado al Gobierno a que les entregara 40 millones de córdobas para subsidiar el costo del combustible, por medio de un paro de transporte que afectó a miles de capitalinos pobres, las calles de Managua han sido escenario de nuevos accidentes provocados por la temeraria forma de conducir de estos transportistas.
Ayer en horas de la tarde, propiamente frente a las instalaciones de LA PRENSA, en el kilómetro cuatro y medio Carretera Norte, el conductor de un bus que hace la ruta Managua-Puerto Cabezas embistió a una camioneta particular, al hacer una mala maniobra y luego intentó huir de la escena.
El conductor del bus, identificado como Oscar Olivas Sandoval, salió del carril derecho para aventajar a un vehículo que venía delante de ellos; en el giro, no se fijó que a su costado venía una camioneta azul y la golpeó en el costado derecho. No se detuvo y siguió de frente, hasta que el vehículo colisionado se les detuvo de frente, para que respondiera.
HASTA ARMAS SACAN
El busero, aunque en un inicio detuvo la marcha, luego intentó arrancar otra vez, a pesar de que los conductores del vehículo estaban de pie frente al armatoste amarillo, placas 233-019. Olivas Sandoval no quería detenerse y casi arrastra tres metros a los conductores del vehículo colisionado, conducido por Daniel Ortega Guadamuz y su hermano Alberto, quienes para obligar a que se detuviera el bus, sacaron un tubo.
Acto seguido, alguien que parecía ser el dueño del bus sacó un arma y los amenazó con disparar, según la denuncia de los jóvenes. En esas estaban cuando una patrulla motorizada de la Policía de la Estación Cuatro llegó al lugar y calmó las cosas.
Los jóvenes denunciaron a los conductores del bus de haberlos colisionado e intentado huir, además de amenazarlos de muerte. Tanto el conductor como el hombre señalado de sacar el arma, rehusaron hablar sobre el incidente: “Yo no soy puta para quejarme”, dijo en tono amenazante al que acusan de amenazas.
Los involucrados fueron trasladados al Distrito Cuatro de Policía, donde se interpuso la denuncia ante la Fiscalía por agresión, amenaza de muerte y otros delitos que se deriven.