- Delegado del Marena señala manejo deficiente de la planta
de tratamiento de residuos
Wilder Pérez R.
A pesar de que los malos olores de la Corporación de Zonas Francas desaparecieron del ambiente de la Universidad Nacional Agraria (UNA), los técnicos del centro de estudios continúan preocupados por la presunta contaminación ambiental de la que son objeto.
Tras una reunión con Róger Pérez Elizondo, delegado del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), en Managua, los catedráticos acordaron entablar conversaciones con las fábricas vecinas, para darle seguimiento al grado de contaminación, hasta encontrarle solución.
Según Luis Hernández, docente e investigador de la UNA, aunque los olores ya no incomodan a la comunidad universitaria, existe contaminación tanto de metales pesados como de parte de los sedimentos que van a parar al Lago Xolotlán.
Entre los metales pesados, Hernández mencionó el cromo tres y el hexavalente, así como el zinc, aclarando que éstos, en grandes cantidades, se vuelven tóxicos. Acerca de los sedimentos, el especialista mencionó algunos contaminantes que contienen las hilazas, resultando en la contaminación de las aguas subterráneas, y además, contaminan el cuerpo receptor del agua, que resulta trascendental si lo que se quiere es sanear el Lago de Managua.
“Queremos aclarar con ellos esta problemática, para ver si la universidad puede presentar algunas opciones para resolver estos problemas”, dijo Hernández. Entre las principales afectaciones, están algunos viveros y árboles de la UNA, además de dos ojos de agua, que supuestamente desaparecieron a raíz de que en la zona franca se construyeron dos pozos para su industria.
Pérez Elizondo mencionó que “hasta ahorita vemos un deficiente manejo de lo que es la planta de tratamiento (de residuos líquidos), ya se les orientó que buscaran soluciones”.
Las partes interesadas se reunirán el próximo jueves 22 de julio para buscar solución al problema.