Las bondades de un buen masaje son muchas. Las personas que se someten a ellos salen calmadas y con una gran paz interior. Los efectos no son sólo físicos, sino también sicológicos y emocionales. Entre los efectos podemos mencionar un aumento en la coordinación, mejor habilidad manual, mejor orientación en el espacio, mejor actitud frente a la vida, se despiertan algunas zonas corporales que ni siquiera percibíamos, mejora las relaciones sociales con las demás personas, proporciona una mejor capacidad afectiva, plenitud y mayor sensibilidad.
En el tejido cutáneo hace aflorar la sangre a la piel y con ello mejora su oxigenación y nutrición. Si es un masaje vigorizante contribuirá a eliminar las células muertas. Purifica, limpia y nutre la piel haciéndola lucir más joven.
Estimula las terminaciones nerviosas, mejora la fatiga de una manera espectacular, favorece la contracción y distensión de los músculos, tendones y ligamentos. Se produce una disminución del estrés y, por lo tanto, hay menos predisposición al infarto, mejor oxigenación de los músculos debido a que se aumenta la capacidad de captar oxígeno, se eliminan sustancias de desecho acumuladas en ello por la acción de amasamiento y fricción. Mejora la cirlación, congestiones de los vasos linfáticos y las varices. El masaje mejora contracciones musculares, atrofias, tendinitis, adherencias post operatorias, dolores de origen articular y lumbalgias.
Uno de los masajes energéticos más difundidos es la reflexología podal. Mantiene la armonía energética en nuestro cuerpo; alivia las tensiones nerviosas y activa la circulación sanguínea.
TECNICAS PARA RELAJARSE
Es necesario someterse a un masaje semanalmente o al
menos una vez al mes.
Autorelajación. Realice respiraciones profundas; masajearse el abdomen aproximadamente 20 veces al compás de las manecillas del reloj.
Presión: Otra técnica es haciendo presión en el punto que se encuentra entre el dedo pulgar
y el dedo índice de las manos.
Cabeza: Cuando hay dolor de cabeza es efectivo realizar presión en las sienes y un poco de presión en los ojos.
Ejercicios: Hacer ejercicios es primordial para mantenerse
relajado. Se deben acompañar
de ejercicios de estiramientos.
Ni siquiera es necesario hacerlo todos los días, con tres veces a
la semana es suficiente.
Estiramientos: Antes de levantarse se realizan estiramientos
en la cama simulando querer alcanzar un extremo y otro de la cama con manos y pies.
Girar: Girar de un lado hacia otro en posición fetal también relaja
y distensiona.
Levantarse: Levantarse bruscamente no es recomendable. Esto podría causar mareos por falta de oxigeno en el cerebro.
Acostados: Acostarse boca abajo apoyados en las manos y luego levantar la cabeza hacia atrás ayuda a armonizar la espalda y nos libra de dolores musculares.
* La autora es Terapeuta del spa del Hotel Camino Real y especialista en medicina natural.