- Autoridades de Río Blanco
advierten que si el Gobierno no
reúne al menos US$3.8 millones, damnificados padecerán hambre - Sólo hay comida para los próximos 15 días y el Gobierno dice que necesita más de US$11 millones para que los damnificados vuelvan a la normalidad
Wilder Pérez yLuis Eduardo Martínez
El alcalde de Río Blanco, Francisco Gutiérrez, advirtió ayer sobre la urgencia de que el Gobierno consiga 3.8 millones de dólares que necesitan los 5,020 damnificados del municipio, porque a estas alturas, ya se repartió la comida de los próximos 15 días.
Gutiérrez y el concejal de Río Blanco, René Cortez, aseguraron que si no se logra obtener recursos para la semana del 19 de julio, unas 2,500 personas de las comunidades San Andrés, Wanawás, San José de Paiwas y Mancera, podrían sufrir hambre por la falta de comunicación vial que los mantiene incomunicados.
Cortez afirmó que necesitan rehabilitar de inmediato 100 kilómetros de caminos. “Ni las mulas sirven porque el camino está muy malo”, dijo.
El mayor William Castro, de la Dirección de Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, confirmó la necesidad de restaurar las vías de comunicación.
La primera urgencia es abastecer de alimentos y avituallamiento a los refugiados; la segunda, desplazarlos a zonas más accesibles, lo que por ahora no puede hacerse por lo peligroso de los caminos.
GOBIERNO GARANTIZA ALIMENTOS
Carmen Largaespada, titular del Ministerio de la Familia, descartó que en los próximos días se esté declarando una situación de hambruna en la zona del cerro Musún y las comunidades de Prinzapolka, porque existe una buena cantidad de alimentos para atender a los más de cinco mil damnificados.
“Le damos prioridad a la comida y las medicinas, hasta el momento se han trasladado cinco toneladas de alimentos y el fin de semana próximo saldrán para los lugares afectados unas 15 toneladas más”, indicó la funcionaria.
Sin embargo, en conferencia de prensa el martes, el vicepresidente José Rizo anunció que se necesitan 11.2 millones de dólares para restablecer la vida de los 18 mil 357 damnificados de Río Blanco, Prinzapolka y La Cruz de Río Grande, una cifra 22 veces superior a los ocho millones de córdobas anuales que el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) tiene como presupuesto.
REUBICACIÓN
Por lo pronto se pretende desalojar las escuelas que sirven de albergues para restablecer el año escolar en la zona. Los refugiados pasarán a ocupar galerones hechos de casas de campaña, donde cada una de las 830 familias ocupen un espacio de cuatro metros de ancho por cuatro de largo, con plástico y concreto, ocupando un excusado para cada dos familias.
La vicealcaldesa de Río Blanco, Erenia Jeaneth Obando, dijo que espera que los “galerones” que servirán de albergue “sean construidos lo más pronto posible” porque en los alrededores pretenden construir los asentamientos para los damnificados, aunque reconoció que hasta ahora no han recibido recursos por parte del Estado.
Indicó que hasta ahora tienen garantizada la alimentación para unos diez días y que requieren de más ayuda para los afectados. La Cruz Roja Nicaragüense por medio de una nota de prensa informó que sus similares de Holanda y España otorgarán unos 90 mil dólares en conjunto. Este dinero servirá para emprender operaciones de socorro durante los próximos dos meses y atender a unas 500 familias con alimentos.
ENABAS CON POCOS GRANOS
La Empresa Nacional de Alimentos Básicos (Enabas) no tiene capacidad para cubrir el déficit agrícola que ya asoma en algunas zonas.
Mariano Vega Noguera, director ejecutivo de Enabas, admitió que en estos momentos carecen de fondos para comprar, almacenar y abastecer de granos al mercado nacional, hecho que confirmó Mario Arana, titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), quien preside la junta directiva de esta empresa que sigue siendo estatal.
Según Vega, a la fecha cuentan con 3,000 quintales de maíz como producto de un plan piloto que ejecutaron con fondos propios que les permitió comprar maíz en El Viejo, Malpaisillo y Pantasma y rehabilitar cuatro graneros.
“Pero hablamos de que este quintalaje será en todo caso para abastecer, la semana entrante, a las tortilleras del mercado Oriental”, apuntó. (LA PRENSA/Amparo Aguilera)