Gustavo Ortega Campos
** En este país ya no se puede ni pupusear (comer pupusas), verbo surgido de la inventiva popular. Un amigo de los asteriscos esperó más de una hora para ser atendido en un establecimiento que se jacta de ofrecer los mejores platillos de la cocina salvadoreña.
** Al final tuvo que retirarse, con la misma hambre pero ahora acompañado del enfado. Lo mismo le sucedió a otro amigo en un restaurante de la cadena nacional de rosticerías, pero no se quedó callado y fue a hablar con la gerente.
** ¿Una hora para que lo atiendan a uno?, si es porque está muy lleno, pues deberían buscar alternativas, pero lo cierto es que en este país la cultura de atención al cliente marcha hacia atrás.
** No hay que quedarse callado, hay que reclamar y para postre exigen la propina en las facturas. Quien no atiende bien no tiene derecho a pedir nada a cambio. Señores y señoras consumidores es hora de hacer campaña y exigir buenos servicios.
** Y eso va para los bancos también, no les cae a todos el chamarrazo, pero hay unos que por favor, hacen que las bilis armen su jolgorio pues toman unas decisiones de antología. ¡El banco hasta la pata, son tres cajeros y dos se van a almorzar! A quien ideó ese sistema hay que fusilarlo.
** Hablando de bancos… estamos mas que claros en este país para sacar dinero de manera eficiente en los cajeros automáticos hay que ser bilingües. No lo vemos mal, ¿pero cuanta gente tiene acceso a aprender el “inglish”? Si mal no recordamos la lengua oficial es el español… ¿o en esos pactos por debajera que hacen nuestros ilustres diputados ya se cambió el idioma?
** Mucho cuidado con las facturas de los servicios, sobre todo en lo que se refiere a luz eléctrica, agua y telefonía (incluida la celular) Consumidores revisen sus recibos con lupas… muchas veces las empresas se las quieren pasar de vivas y como a veces uno no reclama para evitar la pérdida de tiempo y el aumento de los triglicéridos… ello se hacen los de la vista gorda.