- Afirma que sus miembros han
tenido un “opaco desempeño”, que contrasta con las repercusiones que ha logrado la comisión nicaragüense
Juan José Lacayo
El expresidente colombiano Alfonso López Michelsen califica de “opaco desempeño” el que ha tenido la comisión asesora de Colombia, encargada del juicio entablado por Nicaragua en el caso del diferendo territorial y marítimo entre ambos países, en un artículo de opinión del ex gobernante publicado recientemente en el diario El Tiempo, de Colombia.
En el mencionado artículo, López Michelsen contrasta la labor de la comisión colombiana, con la “agitación nicaragüense” que ha generado el trabajo realizado por los expertos nicaragüenses que llevan el caso del diferendo con Colombia.
“No faltan las razones que se pueden invocar para justificar el opaco desempeño de una institución elevada a rango constitucional”, señaló el ex mandatario colombiano al evocar el papel que jugó la antigua comisión.
“Sucede, sin embargo, que, en contraste con la agitación nicaragüense, la posición colombiana es la de guardar un prudente silencio, que nos lleva a contemplar con escepticismo e indiferencia las periódicas convocatorias de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores que, por cierto, no son muy frecuentes”, señala López Michelsen.
NO HAY DEBATE NI INTERÉS PÚBLICO
“El hecho de que el conflicto con Nicaragua sea estrictamente de carácter jurídico, con fechas determinadas por la Corte Internacional de Justicia de La Haya para presentar los respectivos alegatos, no permite un debate público sobre el tema”, añade.
“Es lo que ha venido ocurriendo hasta el presente, cuando las pretensiones de Nicaragua y las respuestas de Colombia en las respectivas instancias judiciales han respetado la ritualidad consistente en esperar la celebración de audiencias de carácter público para intervenir con base en estos antecedentes a aceptar o a formular reparos ante las antagónicas aspiraciones de las partes”, indica.
“En síntesis, el litigio con Nicaragua, que reviste el carácter de una cuestión vital para la integridad de nuestras fronteras terrestres y marítimas, está sometido a un trámite, al cual, tarde o temprano, se le va a poner término, por obra misma de los procedimientos que rigen en la Corte Internacional de Justicia de La Haya”, expresa.
PASIVIDAD DE EXPERTOS COLOMBIANOS
El ex presidente colombiano critica la pasividad de la Comisión Colombiana, lamentándose que, en relación a la controversia con Nicaragua, “de gran repercusión en la opinión pública, … solamente de tarde en tarde se dan a luz … las opiniones del grupo de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, que es, por así decirlo, un foco de disentimiento contra la actual estrategia de Gobierno”.
Tal como señala el ex mandatario López Michelsen, la comisión asesora de la Cancillería nicaragüense ha mantenido una permanente campaña reflejada en los medios de comunicación, donde se han expuesto, en líneas generales, los principales argumentos de Nicaragua a favor de sus reivindicaciones.
El equipo de expertos nicaragüenses ha ventilado transparentemente con diferentes sectores de la sociedad civil temas como el “redimensionamiento del problema”, analizado especialmente por el miembro de la Comisión Territorial Asesora, Dr. Mauricio Herdocia Sacasa. Herdocia ha expuesto que el diferendo con Colombia abarca, pero no se limita a las islas y cayos en el Mar Caribe. Además ha advertido en varios análisis que lo que Colombia pretende arrebatarle a Nicaragua es su gigantesca Plataforma Continental y su Zona Económica Exclusiva, al arrogarse el derecho inexistente de imponer una frontera inverosímil en el meridiano 82 que cierra el paso de Nicaragua en el Mar Caribe a menos de 100 millas náuticas de sus costas, en un encerramiento condenado por el Derecho Internacional.
COLOMBIA SIN ARGUMENTOS
La comisión asesora de la Cancillería nicaragüense está conformada entre otros, por los doctores Alejandro Montiel Argüello, Edmundo Castillo y Mauricio Herdocia Sacasa. Éste último ha difundido las posiciones nacionales, sin importarle los ataques directos de Colombia que, carente de argumentos legales, se vio obligada a recurrir a estos bajos recursos.
Una fuente de la Cancillería, consultada al respecto, indicó que “la verdad es siempre la mejor forma de informar y que en este sentido, la justicia que asiste a las posiciones nicaragüenses, hace que esta causa haya permeado la opinión pública”.
“La justicia que asiste a Nicaragua y su total congruencia con el Derecho moderno del Mar, hacen que los argumentos del país se proyecten mejor y brillen con el resplandor y la transparencia de las causas justas, situación que no es la de Colombia por cuanto tiene que defender una conducta que viola flagrantemente el Derecho Internacional”, dijo la fuente consultada.